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Tres alternativas de desarrollo
“Inteligencia colectiva:
se desarrolla en este momento de nuestra existencia y radica en aprovechar las nuevas tegnologías, su uso, acercamiento y aprovechamiento, se basa en hacer sostenible cada elemento de la naturaleza y una construcción social del conocimiento. Esta revolucionando nuestra forma de pensar en cuanto al tema de derechos humanos, medio ambiente y economía.
“Con la llegada de Web 2.0, todos los usuarios tienen mayores posibilidades de estar en contacto con otras personas para compartir, difundir y crear información. Estas acciones han provocado que el concepto de inteligencia colectiva se asocie con el término de "Crowdsourcing". Sus siglas provienen de la unión de la palabra ‘"Crowd", referida a un conjunto de personas y "Outsourcing", que significa externalización, haciendo referencia a la realización de un trabajo a través de una convocatoria abierta en la red, para participar. El término fue acuñado por el editor de la revista Wired, Jeff Howe quien lo describió como un nuevo modelo de negocios basado en Internet el cual aprovecha la solución creativa de una red de individuos distribuidos geográficamente para solucionar peticiones diversas. Como resultado se consiguen mejores soluciones en menos tiempo y esfuerzo. Aunque ambos términos suenen parecidos, no son lo mismo. El crowdsourcing es un movimiento que utiliza redes de Internet para apoyar a la inteligencia colectiva a través de un conjunto de gente diversa, calificada y abierta.”
Economía naranja:
“ Es el conjunto de actividades que de manera encadenada permiten que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, cuyo valor está determinado por su contenido de propiedad intelectual. El universo naranja está compuesto por: la Economía Cultural y las Industrias Creativas, en cuya intersección se encuentran las Industrias Culturales Convencionales; y las áreas de soporte para la creatividad.”
Es un modelo económico que busca impulsar el desarrollo tradicional a través de la oferta y demanda, bajo la construcción social, actualmente es aplicado a un sistema de transición que busca beneficiar las ideas de las personas por encima de las corporaciones.
La economía naranja produce en el mundo cerca de 4.293.000 millones de dólares anuales, y en el caso de América Latina y el Caribe genera alrededor de 175.000 millones de dólares de ese total.
Para entender la magnitud e importancia de esta economía, podemos observar que entre 2002 y 2011, las exportaciones de bienes y servicios creativos crecieron el 134%, de acuerdo con informes de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).
La economía naranja se compone de dos elementos, estos son:
1) La economía cultural y las industrias creativas, que al entrelazarse conforman las industrias culturales convencionales
2) Las áreas de soporte para la creatividad. Son actividades cuya base es la creatividad y la diferenciación.
Ejemplos:
Proyecto Pietà (Perú): Es un proyecto de ropa urbana ecológica de alta calidad, que es confeccionada por hombres y mujeres de cárceles de Lima. Los presos que hacen parte de este proyecto pueden recibir una reducción de su condena y un porcentaje por las ventas de la marca.
Elemental (Chile): Es un modelo que se puede replicar y escalar de viviendas económicas y funcionales, el cual puede expandirse de acuerdo a los recursos de cada familia.
BabyBe (Chile/Alemania): Es un dispositivo para incubadoras neonatales el cual se encarga de conectar la voz, la respiración y los latidos de las madres con sus bebes prematuros, por medio del contacto simulado de sus cuerpos.
Popular de Lujo (Colombia): Es una plataforma digital que se encarga de promover la investigación y divulgación de la gráfica popular latinoamericana (avisos, carteles, letreros de autobuses, murales, etc.).
Ánima Estudios (México): Es un estudio de animación que cuenta con gran experiencia y reconocimiento en Latinoamérica, y fue el primer estudio en producir una serie original para Netflix.
Economía verde:
básicamente la economía verde pretende crear un mundo sostenible y que garantice los derechos del planeta, se basa en el libre mercado y la libre participación con una sustentación filosófica en cuanto al cuidado del medio ambiente, el consumo responsable, la construcción social del conocimiento y la garantía de los derechos humanos sobre las corporaciones.
La economía verde responde a las crisis mundiales económicas, sociales y financieras mediante la redistribución del capital natural, social y financiero a los fines de generar beneficios para el desarrollo económico, la equidad social y la protección del medio ambiente. Refleja un cambio de paradigma hacia un enfoque holístico donde se valore la naturaleza y el medio ambiente, el bienestar humano y el desarrollo económico.
La economía verde aplica 3 medidas generales para el progreso:
Mide el grado de transformación económica en relación con la inversión y el crecimiento en los sectores verdes.
Representa el impacto del desarrollo en función de la extracción y el agotamiento de los recursos.
La economía verde mide el bienestar de la sociedad según el acceso de la población a los recursos básicos, la educación, la salud y la seguridad social.
Según el Informe sobre la economía verde de 2011 del PNUMA, se calcula que si se destinara hasta un 2 % del PIB mundial hasta 2050 a la transformación verde de la economía mundial, se generaría la misma cantidad de empleo y crecimiento que la economía marrón y superaría a esta última en el mediano y largo plazo, además de producir beneficios sociales y ambientales importantes.
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En el siguiente prezzi se encuentra evidenciado como son y cuales son las alternativas de desarrollo desde una mirada económica
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Hay un nuevo entendimiento universal de que las fuerzas de mercado son esenciales para el desarrollo sostenible.
Kofi Annan
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Modelos de desarrollo económico a través del tiempo
Caso Perú
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Como las acciones sociales se interconectan con el conocimiento
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Alternativas para la construcción social
El Buen vivir para construcción de alternativas
Ecuador / Alberto Acosta
Pongo de ejemplo este articulo porque presenta y explica muchas de las alternativas para la construcción social
Me resulta difícil tratar de comentar sobre un seminario- encuentro del cual no he participado en todos los debates, así que mi presencia aquí será, lamentablemente, muy corta y espero que mi aporte contribuya al debate y a la discusión sobre un tema que nos interesa a todos, la construcción de alternativas.
Creo que para ninguno de nosotros es desconocido, que vivimos una época de búsqueda de las alternativas, hemos superado la etapa de la resistencia. Las opciones y las posibilidades de encontrar las respuestas adecuadas son múltiples, complejas y en ocasiones contradictorias. Creo que es fundamental entender, como ya lo dijo el comandante Fidel Castro, en algunos de sus trabajos, y como lo dijo el mismo Carlos Marx en las Introducciones de algunas de sus primeras ediciones de El Capital, que para superar el capitalismo tenemos que trabajar apartándonos de las taras del capitalismo o caminar sin los pies del capitalismo. El capitalismo no se supera por decreto, por una simple voluntad impuesta o por declaraciones líricas, es un grave error, no hace bien a los procesos de cambio. Es importante, entonces, estar conscientes que la tarea es muy compleja y difícil, porque superar el sistema capitalista desde las limitaciones va a resultar arduo y difícil para los pueblos de América Latina y el mundo. Pero es una tarea indispensable porque las condiciones actuales del capitalismo no permiten esperar más, no se pueda mantener un modelo a largo plazo que resulta depredador, no solo de la mano de obra, sino sobre todo de la naturaleza. Quisiera plantear algunas ideas que inspiran al neoliberalismo, dentro de la lógica del sistema capitalista, para estar conscientes de cuáles son aquellos aspectos medulares que tenemos que desmontar. La eliminación del neoliberalismo no significa necesariamente acabar con el capitalismo. El capitalismo, como se decía hace mucho tiempo, es un sistema de valores, una civilización de la desigualdad. Los valores fundamentales de esta civilización, desde una perspectiva filosófica e ideológica, se nutren de una serie de mensajes que han calado hondo en nuestra sociedad. Por un lado, se dice que el individuo con “libertad”, en un ambiente de competencia y buscando su beneficio personal, logra a la postre el beneficio de todo, se supone que si todos están dentro de esta lógica: acumulemos más, busquemos el lucro individual, y, a la postre, todos vamos a estar mejor, esta es una visión ideológica sin futuro, pero que ha calado hondo en la visión de nuestros países. Es uno de los mensajes más poderosos y uno de los elementos más vigorosos que ha tenido el neoliberalismo, ha sabido apropiarse de un valor fundamental de cualquier transformación revolucionaria como es la libertad, que debería satisfacer también uno de los valores claves en un proceso de revolución. En segundo lugar, también se ha dicho, que no podemos en este momento dar pasos hacia la redistribución de la riqueza, porque se haría una redistribución de la pobreza, nos quieren convencer que la teoría del pastelero es la más adecuada. Primero hay que preparar el pastel, tenerlo listo, luego distribuirlo ignorando la forma sistemática y planificada en que los procesos económicos y sociales de la producción y la distribución vienen estrechamente atados, enlazados los procesos de acumulación. Una buena producción se sustenta en una adecuada distribución, una adecuada distribución de los productos, se sustenta en una buena producción. Creo que esa teoría del pastelero está muy presente en nuestros países, cuando escuchamos, una y otra vez, que no se puede dar pasos hacia una redistribución, porque sería redistribuir la pobreza y por lo tanto irnos más abajo, lo cual en sí ya entraña una visión perversa de cuales son los elementos que debemos abordar. En tercer lugar, también se ha introducido con mucha fuerza, aquella idea de que debemos ser eficientes en la producción de aquellos bienes que tenemos mayores ventajas competitivas, por eso se dio paso en América Latina a un proceso creciente de reprimarización de nuestras economías, volviendo a ser productores y exportadores de materia prima y simultáneamente se dio paso a un proceso de desindustrialización. Todos estos elementos configuraron la base de la nueva división internacional del trabajo motivada por el capital transnacional, un capital que incluso ha llegado a formar parte del poder político difuso que influye en nuestras economías y en nuestras sociedades. El poder del estado tradicional se ha visto debilitado grandemente por este poder político difuso transnacional que tiene una serie de elementos locales que le sirven de sostén para fomentar ésta propuesta. En este contexto tenemos que reconocer que en el Ecuador, el modelo neoliberal se adentro de una manera profunda, es cierto que no se privatizo todo, es cierto que no se implementaron todas las lógicas como en Chile, en Bolivia o Argentina, pero no podemos negar que la política económica del Ecuador se sujetó, casi de una manera rigurosa a los mandatos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial. Cuántas veces el FMI dio instrucciones al Congreso ecuatoriano para implementar reformas acordes con las expectativas de las cartas de intención. Cuántas veces la lógica de consenso de Washington fue el motor y el mecanismo para organizar la economía. Por ejemplo, el Fondo de Estabilización Petrolera, que suena muy razonable pero lo único que pretendió es acumular recursos para pagar la deuda externa, disminuyendo los ingresos para la inversión social. La lógica era abrir la economía ecuatoriana en función de las demandas de los capitales transnacionales y, en particular, de los acreedores de la deuda externa. Ecuador dio paso a una profunda liberación financiera, la apertura de la cuenta de capitales en el país llegó incluso a superar los niveles que había existido en Chile y en Bolivia. En este contexto de liberación financiera, que apoyó el FMI, dio paso al salvataje bancario, con un costo enorme para el país, cerca de 6 mil millones de dólares, en términos netos, un salvataje apoyado y alentado por el Banco Mundial, demostrando su perversidad. Una cosa era el discurso y otra la práctica, una cosa es lo que se dice del funcionamiento de los mercados que fomenta las ganancias privadas, en donde el Estado debe preparar las condiciones para garantizar la acumulación del capital, pero cuando aparecen los problemas el mercado no es el culpable sino el Estado, la sencilla razón de este discurso es impedir que afecte a las estructuras de poder. Por otro lado, es muy importante tener en cuenta que en nuestro país, como en el resto de América Latina, en el contexto neoliberal, se dio paso a una sistemática precarización de las relaciones laborales. La tercerización y la intermediación laboral fueron manifestaciones claras de como se buscó flexibilizar la mano de obra en función de garantizar los niveles de “competitividad internacional”, esta nueva visión internacional del trabajo se sustentada en que los recursos naturales y la mano de obra barata son desechables, esto contribuyó a una precarización de la mano de obra y a una sobre explotación de la naturaleza. En cuarto lugar, si bien es cierto que en Ecuador las privatizaciones no avanzaron como en los otros países; lo intentaron pero no lo pudieron en algunos casos, por algunas razones. Pero no es menos cierto que a muchas empresas públicas se les fue debilitando sistemáticamente; algunas desaparecieron como INECEL, la encargada de la generación y distribución de electricidad y quedaron las empresas eléctricas con un Fondo de Solidaridad condenadas a ser privatizadas. A la Empresa Estatal de Petróleos que es la más grande y la más importante del país, sistemáticamente se le ha venido descapitalizando sin darle la oportunidad para que funcione como empresa. En quinto lugar, creo que es importante también rescatar, es uno de los elementos que hay que tomar en cuenta, para la búsqueda de alternativas, la perdida sistemática de soberanía jurídica de nuestros estados, para dar paso a una economía que ha favorecido la acumulación de capital en detrimento de los seres humanos. Tanto ha sido así, que el inversionista extranjero tiene más ventaja que el inversionista nacional. El inversionista extranjero que tiene una disputa con el Estado no lo ventila en el marco de la justicia ecuatoriana; se acoge al arbitraje internacional. En el momento actual el Ecuador tiene demandas en los foros de arbitraje internacional por un monto cercano de los 10 mil millones de dólares por distintos reclamos, para lo cual se han implementado una serie de leyes y normas que han hecho perder la soberanía. En este contexto en necesario construir alternativas en base de un proceso plural, no hay un proceso unidireccional, no hay un proceso equivoco, no hay un proceso que tenga un solo camino, ni un solo actor, sino que tiene que ser eminentemente un proceso plural. Tiene que ser un proceso revolucionario y plural en término de sus orígenes, su contexto, su contenido, creo que esto es la base fundamental para la construcción de alternativas. En el caso ecuatoriano, en el momento histórico en que nos encontramos, no podemos decir que, esto se ha logrado gracias a un movimiento y a un presidente que tiene un gran liderazgo, una gran fortaleza y una gran capacidad, las cuales, por supuesto están ayudando a transformar la historia. Para llegar a esa coyuntura hay que ir acumulando las luchas de los pueblos indígenas, de los afroecuatorianos, la lucha de las mujeres, las luchas de los trabajadores, la lucha de los ecologistas, la lucha de todos los habitantes del país del campo y de la ciudad. Empezando, incluso, con algunos empresarios honrados – patriotas, que han contribuido en este proceso. Estamos viviendo un proceso de acumulación de luchas históricas que coinciden con un momento dado, no casualmente en Ecuador, Venezuela, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile (a pesar que tenemos limitaciones burocráticas), pero es también parte de este proceso que se enmarca perfectamente dentro de esta transformación democrática en América Latina. Algo que es muy importante señalar, es que las luchas son plurales, los sujetos son también plurales. No hay una vanguardia única, indiscutible, que lidere este proceso. Hay muchos grupos, muchos actores que suman en este proceso contradictorio y positivo - difícil con sus aportes. Esto hay que entender porqué esta lucha para que tenga éxito tiene que ser ubicable, tiene que ser compartida. Yo no veo la lucha del pueblo indígena aislada de la lucha de las mujeres, o aislada a la lucha de los ecologistas, todas estas forman parte de la misma lucha y de la misma estrategia unitaria. Es muy importante que tengamos claridad en los contenidos, no hay una lucha sin un contenido. Por ejemplo estamos enfrentando a la sobre explotación pero también de la sobre explotación de la marginación de la mano de obra. Suena muy duro que hay sectores de la población que ni siquiera tienen la “suerte” de ser explotados por el capital, están al margen de la lógica del capital, no cuentan en las estadísticas que se hacen a nivel internacional. En la matriz de explotación del sistema capitalista también está la lucha de las mujeres por equidad de género, está la lucha de los pueblos indígenas y de los grupos africanos por superar el racismo, por superar las dificultades, la marginaciones étnicas, está la lucha por recuperar los problemas de inequidad ambiental, está la lucha por superar los problemas inequidad intergeracional son múltiples luchas, múltiples inequidades, múltiples procesos que tienen que ser entendidos e integrados en una lucha grande en una revolución plural, unitaria y democrática. En este contexto y para concluir, plantearía, cinco elementos que me parecen fundamentales priorizando lo económico, nadie es perfecto – soy economista. Creo que es importante poner en consideración la necesidad de ir construyendo la visión del país que queremos construir, ir elaborando colectivamente una visión de país diferente. Una de las características en la etapa de la resistencia, defendernos de todas las avalanchas que venían de afuera, defendernos de todas las avalanchas creadas, incluso, desde adentro, defendernos de todo sistema marginador, incluso, como decía inicialmente, influyó en amplios sectores de la sociedad para tener como patrones de vida aquellas visiones, del individuo libre, en un ambiente de competencia para lograr el beneficio personal, como camino único para lograr el desarrollo. Aquellas visiones que primero había que hacer creer que hay que fomentar la riqueza para después distribuirla. Aquellas visiones que nos dicen que tenemos que especializarnos en la producción de aquellos bienes en que somos mejores producirlos. Todos estos elementos nos limitaron construir una visión de futuro. Otra de las tareas, no es solo suficiente transformar al Ecuador, porque solo la transformación de un país sirve para la transformación mundial, sino que también hay que comenzar a pensar a nivel internacional y eso implica, entonces, dar paso a la superación de una series de taras que hemos acumulado a lo largo de los tiempos, una de aquellas es la colonialidad del poder. Aquella visión que se nos han hecho creer que nuestro camino es reeditar los estilos de desarrollo de los llamados países desarrollados. Entonces esa colonialidad tiene que hacernos pensar en una nueva opción de vida, un nuevo modelo de vida diferente a la propuesta de los dominadores. En segundo lugar y esto, me parece a mí, fundamental y ojala lo podamos plasmar en Montecristi en la Constitución, que el eje de cualquier actividad económica tiene que estar como centro el ser humano. No como en el modelo neoliberal, donde el capital esta sobre el ser humano. Un asunto fundamental donde se está discutiendo el sentido histórico de las grandes transformaciones en América Latina. Yo veo ahí, países que están optando por este camino, en donde ponen al ser humano como centro de cualquier actividad. El ser humano como eje y como razón de ser de cualquier actividad, por lo tanto el factor trabajo como principal elemento para las transformaciones productivas. El ser humano conviviendo con la naturaleza, no dominándola y tratando de destrozarla porque en eso tiene futuro. El ser humano entonces, tiene que asumir esa tarea fundamental. Ahí asoma toda aquella visión del buen vivir, que no puede ser confundida con el estado de bienestar o con el estado de satisfacción que tienen los países más ricos, yo no diría los países desarrollados. El buen vivir nace de la experiencia de vida de los pueblos y las nacionalidades indígenas. Creo que ese es un elemento fundamental para pensar una sociedad diferente, una sociedad que rescate los saberes y las tecnologías populares, la forma de organizarse, de dar respuesta propia porque ese es el camino que nos queda por delante. En tercer lugar, en esta coyuntura de búsqueda de alternativas, tenemos que superar aquella visión, a mi modo de ver equivocada, de más estado o más mercado, o buscar una confrontación estado vs. Mercado. La salida por el Estado central no ha funcionado, no han dado claras respuestas para los individuos ni para la colectividad. Pero también han fracasado las salidas del mercado, que cree que todo se puede mercantilizar y que todo puede ser sujeto de la lógica del mercado. Es importantes, entonces, replantearnos el estado, que tiene que volver a tener la capacidad de clarificar, un estado que tiene que tener la capacidad de regular y de controlar, un estado que puede intervenir la economía cuántas y tantas veces sean necesarias, pero con lógica racionales para que sus empresas funcionen como tales y no sean simplemente entidades burocráticas, con una series de privilegios al margen de la realidad nacional. Pero también al mercado hay que alimentarlo, el mercado no es sinónimo de capitalismo, estuvo ahí cuando apareció el capitalismo, éste llegó como caldo de cultivo y se apropió del mercado. El mercado existido, incluso, en las comunidades indígenas antes de que lleguen los españoles. Tiene que ser visto como una construcción social o como para decirlo en palabras de Francis Davis, en su libro escrito hace más de 50 años, el mercado puede ser un buen jinete, pero será siempre un pésimo amo. Eso nos lleva a establecer mecanismos para combatir los monopolios, las prácticas oligopólicas, para tener un mercado transparente al servicio de los seres humanos. Es muy importante considerar que entre dos patas no vamos a sostener la mesa, la tercera pata es el poder social, el poder ciudadano, que tiene que ser el que controla el estado y el mercado, el que organiza el estado y el que organiza el mercado. El Estado no nos da derechos, desde los ciudadanos tenemos que promover nuestros derechos para elaborar las leyes y elaborar la constitución, no al revés. Las leyes no nos da derechos, nosotros, los individuos y las colectividades tenemos que rescatar esos derechos para transformar la constitución. La naturaleza tiene que ser el elemento fundacional de cualquier nueva economía. No podemos tener lógicas de acumulación, como la explotación petrolera en la Amazonía con tasas internas de retornos que suelen estar en el 30%. Mientras si la ponemos en la misma lógica de tasa interna de retorno, la capacidad de recuperación de la selva no llega ni al 2%. En algún momento esto se va romper y va a provocar una hecatombe, por ejemplo la hecatombe del calentamiento global provocado por la lógica capitalista. El meollo del problema consiste en que la sociedad occidental consumista han hecho de la naturaleza y sus especies vivientes objetos de propiedad o simples recursos naturales y no consideran a la naturaleza como un todo. En la actualidad estamos discutiendo sobre la posibilidad de que la naturaleza sea considerada sujeto de derecho. La naturaleza como sujeto de derechos para comenzar a plantearnos otras formas de organizar la sociedad. Si entendemos de esa manera podemos tener una lógica social muy interesante, incluso productiva sustentable. Nosotros creemos que no podemos ver como mercancía la madera, los bananos, el agua, los minerales, el subsuelo, si los vemos como recursos para ser explotados con palos y cuchillos, muy parecida a la visión cuando traficaban esclavos. Sin lugar a dudas, va a ser una tarea difícil y compleja, es uno de los grandes puntos que estamos empeñados en buscar transformaciones. Esto sería incompleto, sino entendemos que hay que dar apertura a la cultura, en nuestro país no hay una sola cultura ni una sola lógica. Hay muchas culturas y muchas lógicas, que tiene que partir por reconocer las nacionalidades y los pueblos indígenas como base de cualquier transformación de largo plazo, es uno de los grandes retos y de los temas más complejos que tenemos entre manos En cuarto lugar, hay que entender que hay muchas formas de hacer economía, no es solo la economía estatal, no solo es la economía privada, hay economía mixta (estatal-privada), pero también hay otras formas de hacer economías que tienen que ser reconocidas en términos de título de propiedad y en términos de sus derechos para acceder al crédito, por ejemplo, la economía cooperativa, la economía comunitaria, la economía asociativa, la economía familiar, reconociendo el caso la nuestro país que ha vivido una tremenda estampida migratoria. Tenemos que reconocer que hay otras racionalidades económicas y eso implica también distintas necesidades, distintas visiones que son indispensables y necesarias para dar pasos a otras políticas económicas. Las grandes industrias, los grandes bancos, los grandes comercios, las fincas de exportación aglutinan el grueso de la inversión del capital, de los activos, de las exportaciones, de las inversiones más del 90%, pero que no generan ni la mitad de los puestos de trabajos, tienen una bajísima taza de retorno del rendimiento del capital. Mientras que lo llamado economía tradicional tiene una alta taza de retorno del rendimiento del capital, generan el mayor porcentaje de puestos de trabajo, pero como viven en la sobrevivencia, no tienen capacidad para ahorrar y reinvertir. Hay que trasladar recursos de los sectores modernos a los sectores tradicionales, hay que generar mecanismos de capacitación para ir construyendo la base de lo que podría ser otra economía. Por último, me parece fundamental hablar de soberanía en un proceso plural. No de soberanía, no hay una sola soberanía hay que superar la visión estrecha del siglo XIX y del siglo XX que veía a la soberanía simplemente para garantizar nuestras fronteras, llenar de tropas las fronteras para impedir que nuestros enemigos nos avasallen. Hay otras soberanías que son mucho más importantes que no solo hay que hablarlas sino que hay que ejercerlas:
la soberanía alimentaría que deriva en una gran cantidad de respuestas que pueden dar los campesinos locales y a la economía en general.
La soberanía energética, como puede ser posible que en un país como el Ecuador que importa petróleo, importa derivado de petróleo paguemos para generar electricidad, cuando además podríamos autoabastecernos y exportar electricidad con nuestras capacidades, además respetando a la naturaleza y a las comunidades
Tenemos que también rescatar las soberanías cultural y educativa, que es otra de las bases fundamentales, recogiendo todo el potencial y todas esas capacidades existentes en nuestros pueblos y en nuestras nacionalidades.
Tenemos que hablar también, si ustedes quieren, de la soberanía del cuerpo, pero hay que hablar también de la soberanía jurídica, que esa es fundamental.
Si no tenemos soberanía jurídica, creo que no avanzaremos, yo creo con entusiasmo, por ejemplo, que entre los cinco primeros artículos que se discutieron en día de ayer en la Asamblea Constituyente, en la mesa no 9 – la mesa de soberanía, se aprobó también el hecho de que en nuestro Ecuador no puede haber bases ni ropas extranjeras porque este es un país de paz. Esas son respuestas que tenemos que dar en un proceso de construcción plural, colectiva, unitaria. No digo que no haya dificultades y contradicción, hay muchas y habrá muchas más, porque los procesos no son lineales ni tan simples como lo quieren ver algunas personas. Los procesos son complejos, no nos olvidemos que mientras estamos hablando de todo esto hay otros consensos que no se han dormido. El consenso del capital transnacional, el consenso de la banca, el consenso de los grupos militaristas, el consenso de todos esos grupos que pretenden mover el capitalismo como única opción de vida de la humanidad. A pesar de todos los riesgos y amenazas que esto tiene y en este sentido, para concluir: todas estas propuestas de soberanía tienen que ampliarse hacia la soberanía regional, seguimos viendo los pueblos vecinos de América Latina con miedo, se debe construir espacios de soberanía regional, es el camino más adecuado, no habrá opción alguna para que estos procesos revolucionarios, si no existe integración. Para dar pasos a un nuevo proceso civilizatorio, que insisto tiene que ser plural y unitario, toda esta tarea tiene entre manos algo que es muy complejo y a la vez muy simple. La construcción democrática de una sociedad democrática. Si alguna vez, vamos a hablar de socialismo, tomando las palabras de Bonaventura tenemos que pensar que el socialismo es ante todo, un proceso de democracia sin fin.
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Sociedades
Entendemos sociedad como conjunto de personas que se relacionan entre sí, de acuerdo a unas determinadas reglas de organización jurídicas y consuetudinarias, y que comparten una misma cultura o civilización en un espacio o un tiempo determinados.
Bajo ese esquema podemos decir que la economía entra desde el desarrollo de nuestra cultura y nuestra civilización, que esta determinada por un tiempo y un espacio que nos permite intercambiar bienes y servicios, en parte estoy de acuerdo pero a la vez creo que la construcción del conocimiento debe ser modelada de acuerdo a nuestra sociedad y no basarse en nuestras necesidades o beneficios.
Ese conocimiento podría llamarse alternativas para la construcción social y es muy importante reconocerlas, pues nos encontramos en un medio donde la modernidad y postmodernidad han dilapidado la estructura del ser humano, pasamos de ser seres conscientes a seres que manejan su conciencia a través del consumo masivo.
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El modelo “extractivista” en Colombia
Entrevista a Eduardo Gudynas
La crisis económica en el mundo ha venido afectando a Latinoamérica en el plano financiero y productivo. Debido a la reducción de las compras en los países industrializados las exportaciones empiezan a caer, generando esta situación cambios a nivel global y representando una crisis del modelo de desarrollo. Con el surgimiento de los denominados gobiernos progresistas en América Latina en la pasada década, se esperaba una transición hacia un desarrollo económico verdaderamente sustentable en el que se cuestionara el mantenimiento del modelo de explotación y exportación de recursos naturales como base para el desarrollo y crecimiento económico de los países. El “extractivismo” no sólo sigue en marcha en América Latina, sino que en la mayoría de los casos la explotación de minerales e hidrocarburos principalmente, se ha convertido en uno de los pilares en los que se fundamenta el desarrollo social y económico.
Éste modelo “extractivista” que se sustenta en la necesidad de incrementar los ingresos estatales para la inversión social y productiva del país, no es más que un proyecto económico que se centra en el impulso de actividades a partir de las cuales, se obtengan ingresos a través de la explotación de recursos naturales, tales como: la minería o el desarrollo de cultivos para la producción de Biocombustibles. Sin desconocer el impacto que ha tenido el sector minero-energético en el desarrollo económico del país, vincular la industria extractiva al proyecto político nacional no sólo es económicamente riesgoso sino que genera presiones para búsqueda de más recursos muchas veces ubicados en territorios indígenas o áreas protegidas. Sumado a sus inherentes falencias como modelo económico, el modelo extractivista está enfrentando resistencias sustentadas en los evidentes negativos impactos ambientales y sociales que este genera. A la sociedad ya no le interesa como se distribuyen los ingresos generados por estas actividades sino que se resiste a estos impactos que como en el caso de poblaciones indígenas, se oponen a que su modo de vida sea arrasado1.
En Colombia los alcances y la afectación del extractivismo se desconocen, pero ya está siendo tema de interés. En Bogotá, el pasado mes de octubre, se realizó el Foro:” Economías Post extractivistas” donde se analizaron críticamente los alcances, impactos e insumos para una Agenda País y se discutieron las economías extractivistas en América Latina y Colombia. A éste asistieron miembros de diferentes organizaciones sociales, de la academia y la Iglesia.
Otro de los objetivos del Foro, es que esta temática sea incluida en las agendas de las Organizaciones No Gubernamentales, organizaciones sociales y del Gobierno Nacional, entre otros. Como lo indicó uno de sus organizadores y representante de CIASE Germán Niño, en el país se deben trabajar temas vinculados con el enfoque de desarrollo, ya que estas perspectivas que nos ofrece el post extractivismo hace relación a una ubicación de Colombia en la región de manera global.
Eduardo Gudynas2, invitado internacional de este foro, secretario Ejecutivo del Centro Latinoamericano de Ecología Social – CLAES- , investigador y catedrático, habló al respecto.
¿Qué no es extractivismo?
Eduardo Gudynas: Siempre hay actividades de los recursos naturales para aprovechamiento del ser humano, gran parte de esas actividades son una extracción, pero no todas se refieren al termino usual “extractivismo” como se entiende hoy. Por ejemplo, el cultivo de alimentos, el aprovechamiento de la ganadería para la alimentación local o regional, ése tipo de actividades no es extractivismo.
Extractivismo, es la extracción de grandes volúmenes de recursos naturales, materias primas que son orientadas a la exportación y que tiene poco o escaso procesamiento dentro de sus países de origen, y están insertadas en los mercados globales.
¿En su uso el extractivismo a qué sectores está asociado?
EG: En su uso clásico incluye al sector minero, al sector hidrocarburos, petróleo y gas, y en los últimos años se ha expandido el término a una nueva forma de actividades en la agricultura intensiva de exportación de agroalimentos de alimentos en bruto, sin procesar. En la actualidad incluye el extractivismo, a los monocultivos de exportación.
¿Cuáles son los sectores donde hay mayor impacto del extractivismo?
EG: La industria petrolera tiene impactos muy precisos en los sitios donde están los pozos en cambio el monocultivo de soya tiene impacto en amplias áreas geográficas de millones de hectáreas por ejemplo, en Brasil y Argentina.
Hay impacto de minería de mayor o menor tamaño, la mina a cielo abierto más grande en América Latina está ubicada en Chile: “la escondida” y le sigue la mina de Celaya de hierro en Brasil, son de gran cobertura, hay extractivismo en un conjunto de muchas minas de estaño o cobre en otros países andinos, entonces allí hay mucha diferencia de escala e intensidad.
¿Y el impacto social?
EG: Hay diferencias en el impacto social, en algunos lugares hay más gente afectada por estos emprendimientos, en otros menos, pero la gravedad es su variación. Por ejemplo, se acentúa más cuando involucra las áreas de cultivo o la pérdida de agua potable.
¿Qué elementos debe tener en cuenta esta agenda post extractivista en su construcción?
EG: La agenda comienza por reconocer que es necesario ejecutar medidas de emergencia para enfrentar el extractivismo, esas medidas, implican una sucesión de pasos que se podrían agrupar en 3 situaciones de forma muy esquemática. La situación actual que hoy predomina, es de un extractivismo que podemos calificar depredador de un alto impacto ambiental y social, pero representa un importante peso en las economías nacionales, entonces una primera medida de emergencia es pasar a un extractivismo sensato donde se apliquen medidas de control social y ambiental en serio, donde ése extractivismo pase a ser reorientado hacia los procesos productivos de la región y de los países en vez de exportarlo todo; cerrar aquellos emprendimientos que son inviables por sus daños e impactos y mantener aquellos que pueden ser reconvertidos.
Y un último paso, es cuál es el extractivismo o la extracción indispensable es decir cuáles son los recursos y qué volúmenes realmente necesitamos para atender nuestras necesidades de desarrollo, no la de otros países, ni de otras regiones, sino las nuestras, es buscar cuál es el extractivismo que realmente soluciona nuestro tema de calidad de vida y protección ambiental.
Esta posición Post extractivista ¿va en contra de la minería?
EG: Va en contra de la minería depredadora y en algunos casos la minería que va a prevalecer es la que cumple las restricciones y condiciones sociales, ambientales y esté articulada a los procesos de desarrollo nacional.
Usted hace énfasis en cambiar los patrones de consumo cuando se habla de post extractivista ¿qué ejemplos podría darnos?
EG: Le voy a dar un ejemplo local, buena parte de las exportaciones de hierro de América del Sur van a China y en China lo utilizan para hacer chasis de autos que luego estos, nos los vuelven a vender a nosotros. Nosotros no tenemos problema de automóviles en América del Sur, lo que necesitamos es una solución al transporte, esta solución no es que cada individuo tenga su propio auto, entonces se debe atacar ahí el extractivismo, desde el consumo. Esto implica revisar nuestros patrones de transporte en nuestras ciudades y las ciudades repensar el desarrollo y los medios de transporte, y ese vínculo global.
Otro ejemplo, en el 2.009 toda la venta de equipos de aire acondicionado y refrigeración de Argentina equivalía al consumo que proveía de electricidad, una central nuclear, esto es exagerado, entonces debemos mejorar la eficiencia energética y el uso de energía en las economías actuales.
En esta agenda Post extractivista lo ambiental y lo social son factores que contabilizan en los impactos ¿de qué manera?
EG: Está la evidencia que existen impactos sociales y ambientales, el problema es que esos impactos no se contabilizan, no se introducen en las cuentas que hacen los economistas, por lo tanto en la toma de decisiones económicas de los proyectos extractivos, que siempre son beneficiosos porque se cuentan las exportaciones que se generan, pero nunca se les resta esos impactos, es necesario restarlos, ponerlos en evidencia.
En cuanto a los emprendimientos prohibidos que tienen consecuencias irreparables ¿cómo manejarlos en América Latina?
EG: No algunos de ellos no están prohibidos por ejemplo, el Estado peruano reconoce que el emprendimiento siderúrgico de la Oroya es altamente contaminante y supera todos los niveles permitidos de las normas de salud pública, pero no logra cerrarlos.
¿Cómo posicionar con los gobiernos latinos una agenda post extractivista?
EG: Bueno allí hay un trabajo para las organizaciones de la sociedad civil, de ser interlocutores con los gobiernos, en el caso de los gobiernos bajo administraciones progresistas. Hay otras posibilidades y otras restricciones porque en algunos casos como Ecuador, existe una vocación y es que el país debe salir de una dependencia extractivista, por lo tanto allí la discusión es cuáles son las alternativas prácticas para hacer eso posible.
Y entonces ¿cómo manejarlo en países en los que los ingresos obtenidos por la actividad extractivista son invertidos en programas sociales?
EG: Hay que redimensionar y rediseñar los programas de gasto público porque en todos los países suramericanos los sectores extractivistas también reciben beneficios del Estado, desde exoneraciones tributarias hasta ayudas directas, por tanto al desmontar el extractivismo esos recursos quedan libres y son esos recursos los que se pueden redireccionar hacia programas de lucha contra la pobreza.
Usted en el taller se refirió a que la naturaleza no tiene límites, pero tiene unos derechos, en este aspecto ¿quién o quiénes deben ser los veedores?
EG: Nosotros los humanos somos los llamados a hacer valer los derechos de la naturaleza, en eso no hay discusión.
El tema es que el reconocimiento a los derechos de la naturaleza, implica admitir que ella es un sujeto de valor y que en ella hay valores propios que son independientes de la utilidad, del beneficio de la apreciación que puedan hacer las personas, ése es el tipo de valoración que hay. La Constitución del Ecuador, es el ejemplo de las constituciones futuras que veremos venir en nuestros países.
¿Pero cuáles serían las consecuencias de reconocer a la naturaleza como sujeto?
EG: Tiene consecuencias importantes porque obliga a rediseñar las ideas de justicia, tiene que haber programas de justicia social y justicia ecológica para atender el daño ambiental y la protección a la naturaleza, y también porque rediseña el papel de la ciudadanía.
La ciudadanía también debe ser entendida y definida en un contexto ecológico, no es una cuestión jurídica, abstracta solamente, sino que la ciudadanía se da en territorios.
Ya conscientes de que se requiere una agenda de transición ¿cuáles podrían ser los contenidos mínimos?
EG: Un tema mínimo es poner en el tapete, el tema de las transiciones, las vías de salida, un segundo aspecto indispensable es observar lo que está pasando en los países vecinos y aprender de los errores, fracasos y discusiones que estén en marcha.
Un tercer aspecto es la necesaria coordinación entre organizaciones y movimientos, en países donde ha funcionado es porque ha habido amplias bases de sustento y coordinación entre los distintos actores
Un cuarto aspecto es la rigurosidad con la que se debe manejar el tema, porque requiere de informaciones precisas y cada vez más rigurosas.
¿Cuáles son los países de América Latina que están avanzando en el post con el Gobierno y los movimientos sociales?
EG: Perú, Ecuador y Bolivia, luego vienen Argentina y Uruguay; creo que el país más resistente a este debate sorpresivamente es Brasil.
¿Por qué?
EG: No sé, quizás cuestiones culturales.
Queda otro importante reto, posicionar y difundir ante la opinión pública esta temática y sus aspectos para generar discusiones en el país y desde allí ganar elementos de orientación por ejemplo, la minería en el Plan Nacional de Desarrollo.
Varias organizaciones de la sociedad civil, académicas y de Iglesia, entre otras, estuvieron presentes: Fundación Foro Nacional por Colombia, BD – Censat Agua Viva, Broederlijk Denle, IDH Alemania – Proceso Campesino La Vega (Cauca), Semlac, Universidad Santo Tomas, Centro Oriente, Agencia Desarrollo Local Los Dinosaurios – Villa de Leyva; Diócesis de Barrancabermeja, Corporación Mesa Mujer y Economía, Política y Derecho Ambiental – UN, Ecoparque, Colectivo Puentes, Acción Campesina Colombiana, La Alianza, CEIHS, Universidad Minuto de Dios, Asomujer y Trabajo, Indepaz, CEPAC – CNOA, CIASE y la Corporación Viva la Ciudadanía.
Algunas apreciaciones de los participantes en cuanto a las fortalezas y debilidades del tema en Colombia
Daniel James Hawkins - Escuela Nacional Sindical – ENS
Fortaleza: El reunirnos en este Foro para discutir un punto en particular. A veces el problema es que se discute, pero sobre lo que está pasando en el país y no queda claro ningún proceso de construcción, también es muy importante las experiencias que nos han contado sobre lo que está pasando en la región, éste es un punto clave para empezar un trabajo colectivo y luego divulgarlo a través de los medios de comunicación y otras entidades que están un poco ajenas al término.
Debilidad: No hay más allá de las posibilidades de ganarse las empresas grandes que se están enfocando en este régimen. Hablando de Colombia todas las actividades del extractivismo como lo entendemos, son desarrolladas por empresas extranjeras, excepto ECOPETROL, ya están las empresas mineras más grandes del mundo, incluyendo a Brasil. Ahora tenemos el enfoque en el sector carbonero y petrolero, pero ya están empezando esos proyectos en el sector oro de capital en su mayoría canadiense, sudafricano y angloamericano. Se ha demostrado a través de la Prensa que no han pagado regalías, que no han declarado legalmente el porcentaje de producción que están sacando del país, en oro, el problema más grande es Cerromatoso.
Entonces, ese modelo de locomotora minera que ha promovido Uribe y Santos, incluso desde antes con Gaviria, abrió puertas para enfocarse en la actividad minera, pero en términos de lo que le está quedando al país en regalías, comparado con otros niveles en el mundo y en la región, ése punto se ha discutido: el cómo distribuir las regalías, pero no la cantidad. Las exenciones y gabelas gigantes que se han dado desde los gobiernos de Uribe, han dejado problemas socioeconómicos y socioculturales en ese sector generando poco empleo y en precariedad.
Germán Niño – CIASE
Fortaleza: Muchas, iniciando por los sectores de donde vienen los participantes del taller, sus visiones y trayectorias.
Debilidad: Desarrollar las actividades de la agenda que nos hemos propuesto, o no, por el momento no la asevero.
Gert Steenssens de BD Censat Agua Viva
Fortaleza: Es muy positivo como propuesta y única alternativa, para que las cosas se hagan de otra manera a nivel político internacional y nacional, porque se siguen incrementando los espacios de poder.
En Censat hemos venido trabajando, internamente, alternativas: el buen vivir y cómo aplicarlo y cómo implementarlo en Colombia. Dentro de Censat hay todo un conjunto de profesionales en estos temas para lograr propuestas.
Debilidad: Hay que trabajarlo más rápido por lo que he visto en Perú y Ecuador, en Colombia estamos atrasados.
Padre Eliécer Soto Ardila – Diócesis de Barrancabermeja
Fortaleza: Se están ganando espacios para visibilizar ese tema dentro de las organizaciones sociales y están comenzando a participar en la construcción de agendas públicas.
Debilidad: Que todavía en la agenda pública este tema no ha entrado, otra es que necesitamos recuperar la institucionalidad, la legitimidad del Estado, no sólo como el regulador sino como el controlador de las dinámicas económicas del país y otra es que en las mismas comunidades se carece de una adecuada información en torno a lo que son modelos de desarrollo, y lo que supone la superación de un modelo extractivista. Por último, nuestra dinámica cultural colombiana, infortunadamente, está muy polarizada, atomizada, en donde cada uno de nuestros pueblos busca sus procesos pero no articula, hay que avanzar en línea de redes para generar coyuntura regional y nacional.
Juan Sebastián Amaya Aldana - Universidad Nacional
Fortaleza: Tema que no se ha explorado en la agenda, tampoco en la académica, por eso el camino está por trazar.
Debilidad: Implica un cambio de racionalidad, con un componente filosófico y ético.
María Cristina Salgado - Corporación Mesa Mujeres y Economía
Fortaleza: Precisamente el hecho que se convocó a organizaciones que estamos interesadas en esta problemática, porque de una u otra forma no sólo afecta el medio ambiente, sino lo social, la militarización que se presenta para apoyar esas empresas, además del conflicto armado que tenemos, hay doble violencia contra las poblaciones, entonces hay persecuciones de todo tipo, especialmente contra las niñas y mujeres, punto vulnerable en esta sociedad.
Debilidad: No pensemos en debilidades, todo lo veo positivo.
Luz Martina Pérez – Asomujer y Trabajo
Fortaleza: Todo el taller y el aporte de Eduardo Gudynas fue muy constructivo, faltan aún organizaciones, pero eso se logrará agilizando la agenda y acuerdos unilaterales con personas afines al proceso.
Debilidad: Los que hablamos de medio ambiente estamos muy dispersos, sea por problemas de seguridad o porque muchos no están y otros los mataron.
Fuente:
http://viva.org.co/cajavirtual/svc0279/articulo17.html
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Paradigmas del desarrollo social
La responsabilidad política, pública y privada no solamente se da con la solución de acartonar necesidades básicas de una comunidad, o la provisión de servicios sociales, se trata de llegar a una igualdad social que vaya de la mano a la creciente expansión de la comunidad, que los derechos no dependan de la obtención de la calidad de vida o el lucro de las organizaciones.
Es necesario que hayan otras dinámicas una alternativa geopolítica que busque incentivar el desarrollo social, partiendo desde el humanismo lógicamente y la carencia de necesidades, todo con el fin de abordar la economía con un paso entre todos y no una marcha de unos pocos.
La economía es un factor que en los últimos años se ha vuelto sensible por los temas de género, ya que los derechos de las mujeres se ven y muestran más sensibles que la de los mismos hombres, el caso más latente es Latinoamérica donde se presenta la brecha más desigual, sea por la especulación de mercados o la cultura y modelo neoliberal extractivista de desarrollo.
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