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182 gifs of wi hajoon in squid game: season 3 (2025) can be accessed by joining my discord server in the source link, or sending me a message off anon. hajoon is korean and was born in 1991, so cast accordingly.
tw: guns, violence
if you found these gifs helpful / plan on using, a reblog or like is very appreciated. all gifs have been made by me, so do not claim as your own or redistribute.
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sun yihan in couple of mirrors (2021) 🌻 if you click in the source link or go into my gif directory, you will find #105 gifs of sun yihan in couple of mirrors. this gif pack would not have been possible without this scene pack by kdscnepacks on instagram. thank you so much to them for their hard work. please like and/or reblog if you find these useful. thank you & enjoy !
content notes: guns
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Life abides no reason—For none are born by their own consent. Death abides no reason—For it cannot be defied. Time abides no reason—For it deprives us all equally. Space abides no reason—The...
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Seo Kang Joon as Jung Hae Seong Undercover High School 언더커버하이스쿨 (2025) – Ep. 11-12
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Our Movie (2025) Episode 04 | directed by Lee Jung-Heum
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missing old ships or ones that never were is such a bittersweet feeling
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aunque reconocía las burlas / bromas que profesaban los labios de quien tituló como su mejor amigo, no evitó que una de sus cejas se levantara y su pie lo golpeara por debajo la mesa. era un idiota. ‘ respeta, tengo novio ’ recalcó el título de quien condenó a compartir una vida a su lado, no obstante, no era más que parte de ese espectáculo que tejieron entre ambos hace tantos años atrás. ¿cuántos eran ya? la simple idea le provocó un escalofrío, no por mantener una amistad, sino por haber abrazado una monogamia que ¡nunca planeó ni buscó! ay, la simple idea lo obligó a tomar un sorbo más de ese asqueroso café. ‘ ni me digas, tengo ganas de subirme a un avión, ir a un parque temático de pokemon y mandarle fotos horribles a sabrina con jigglypuff de fondo ’ la simple narrativa lo hizo suspirar con un anhelo retorcido. cómo le gustaba hacerla estallar. no importaban los días, los meses o los años que pasaran, una parte de él seguía encerrada en ese juego retorcido que no lograba olvidar del todo. al menos tenía con quien compartir sus traumas. ‘ no por no ser conocidos por su té deben dar agua sucia ’ hizo una mueca, no le importaba si alguien más lo escuchaba quejarse, el problema era de elles. ya suficiente tenía que aguantar al escuchar ese molesto idioma de fondo, ¡que seguía sin aprender ni entender! ay, era una pesadilla.
‘ para nada — me encanta el tráfico, es fenomenal. ’ sarcástico, su voz sonó demasiado calmada para lo que realmente ha llegado a sentir. ‘ hace un par de meses atrás estuvimos atrapados en un atochamiento de una hora por una protesta de mierda ’ ¿buscó de que se trataba? por supuesto que no, el mal humor fue mucho mayor que su interés por enterarse del chisme completo. ‘ y me he subido al subterráneo al menos unas cinco veces los últimos doce meses ’ le enseñó su mano estirada, llevaba la cuenta de cada uno de los días e incidentes que le hacían querer matar al imbécil que lo esperaba en casa con un chiste o dos sobre su traumática experiencia. ¡dios! hasta se bañaba tres veces al volver a casa, era un calvario. ‘ fuera de eso, ni pienso en ti ’ dejó la tasa de vuelta en su platillo, su rostro tan inexpresivo como de costumbre, sólo reflejaba que no era más que una maldita mentira. ‘ ¿tú? ¿la vida de casado es tan asquerosa como la imagino? ’ ¡cómo si el no estuviera que si prácticamente jugando a la casita también! pero lo negaría hasta el último día de su vida. ‘ debe ser difícil en este país de mierda, uh ’ esa era una de las principales razones por la que siempre se mantuvo alejado de esas calles. todo lo que representaba ese país, era igual de inmundo que ese anciano que lo seguía agobiando, incluso desde su tumba.
sabía que el cambio de chicago a seúl había sido un cambio bastante significativo, sabía que sus amistades tendrían que esforzarse el doble, o triple, si querían visitarlo. él mismo llegó a tener dudas al respecto, pero en ese momento de su vida se encontraba conforme con la mudanza. aún así, apreciaba que el contrario haya ido a visitarlo, pues no tenían muchas oportunidades para ponerse al día viviendo en el mismo país. ‘ deberíamos invitarla —— así matas a dos pájaros de un tiro ’ comentó con parsimonia, como si aquella sugerencia fuese legítima, aunque la sutil curva en sus labios traicionaba sus palabras. estaba bromeando, ni siquiera le gustaba hablar con desconocidos. no había ignorado las llamativas tazas de esa cafetería, pero aún así le dio el gusto de desviar su mirada hacia ella, analizándola. ‘ son horrendos ’ concedió, encogiendo brevemente sus hombros y, aún así, dándole un sorbo a su café. ‘ te volverías loco en japón ’ porque había visto que hasta sus departamentos gubernamentales tenían mascotas y dibujitos, mismos que a miles no le interesaba analizar. siempre se consideró a sí mismo como una persona más sobria, independientemente de la cantidad de tatuajes que se ha hecho a lo largo de los años. ‘ eres puto un ridículo, bada ’ acusó a su amigo cuando lo vio hacer un drama por un té malo. ‘ tú eres el que quería tomar té en un país que no es precisamente conocido por su té ’ al menos, el café no era particularmente malo. tampoco dudaba que hubiera establecimientos que tuvieran infusiones excepcionales, pero miles no los conocía. miles no era tan pretencioso como bada (sí lo era) y prefería beber café en lugar de té. ‘ además, deberías estar contento de ser bendecido con mi presencia — tu vida en estados unidos debe ser una mierda sin mí ’
#› bada kang ⸺͏͏ diálogo.#› dinámicas ⸺͏͏ bada & miles.#ahora que los leo...#son bien funables estos weones
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‘ ¿alguna vez oliste a rosas? ’ levantó una de sus cejas, burlón. era incapaz de traducir en simples palabras la felicidad que sentía al volver a encontrarse con esos ojos castaños. sus labios se ensancharon de lado a lado, volviéndose una serie de melodías jocosas al sentir su mano pellizcar sobre su piel: ‘ quizás me quise adelantar, para no darte en el gusto ’ chasqueó su lengua contra su paladar, mantuvo la bolsa entre ambos, a la espera de que se la arrebatara de entre sus manos. por eso. no, por mucho más que eso. su corazón dio un vuelco al sentir sus brazos alrededor de su cuerpo, aunque no evitó que los suyos se enredaran a los costados de su silueta en un abrazo que fue mucho más apretado de lo que habría sido necesario, de no ser porque la extrañó tanto. ‘ sólo me fui unos días ’ se rió entre dientes, su cuerpo se había arqueado un poco para poder recordar ese aroma a rosas que ella aludía, pero era mejor. mucho mejor. luana no lo sabía, pero olía a hogar. ‘ ¿pensaste que no iba a volver? ’ tenía que hacerlo, había un contrato en medio y un propósito mucho más fuerte que su deseo de permanecer en la ciudad que nunca dormía. tiró su cabeza un poco hacia atrás, para verla mejor, una de sus cejas se había levantado y dibujó una mueca graciosa en sus labios. ‘ ¿me extrañaste? quién lo diría ’ canturreó divertido, mientras deshacía de a poco el agarre de una de sus manos y mantuvo su izquierda sobre su cintura. volvió a levantar el pequeño paquete, que escondía una esfera de nieve con el central park en su interior. era la vista que solía tener desde el lugar que solía llamar su casa. ‘ no te vas a deshacer tan rápido de mí, lamento matar tus ilusiones ’
odia el turno diurno en la taberna, lo dicen las ojeras que adornan rostro después de lidiar por horas con clientes acostumbrados al whisky antes del mediodía. lo dicen sus cabellos enmarañados, su postura apoyada sobre el umbral de la puerta de empleados, que está a un par de pasos de la principal, nicotina entre los dedos para hallar al fin algo de paz.
cuando reconoce figura masculina, llega a dudar de si las pocas horas de sueño ya están trayendole alucinaciones.
lo primero que hace es levantar el brazo y olerse a sí misma, como si no le brillaran los ojos de la sorpresa que trae aparición impropia luego de tantos días. ‘ se me cayó encima una bandeja con sobras hace un rato, ¿crees que alguna vez vuelva a oler a rosas? ’ el cigarrillo lo tira a un costado, endereza un poco el cuerpo también. es evidente la felicidad en esa sonrisa que no se le borra. ‘ ¿matarte? pero si es que me siento como viendo un fantasma ya ’ ahí da un paso al frente, le pellizca la mejilla para probar si es real. cuando siente el calor de su piel, se ríe por la misma alegría.
‘ ¿cómo no me dijiste que volvías? ’ al fin se le tira encima, los brazos rodean a arien en abrazo en el que se aferra con fuerza, más de la pretendida seguro.
#› arien vaughn ⸺͏͏ diálogo.#› dinámica ⸺͏͏ arien & luana.#noooo gracias a ti#also lamento muchísisisisiisisisismo tanta demora
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( folklore plots. )
exile — you never gave a warning sign / i gave so many signs.
sad exes plot as per usual. muse a was the reason for their relationship’s downfall; neglecting muse b, failing to communicate, etc, and throwing every second chance they were given down the drain. eventually, muse b had enough and finally called it quits. later, muse a bumps into muse b again for the first time after their breakup, only to find them with someone new. muse a is hurt over how quickly muse b has moved on, convinced that their breakup came out of nowhere, while muse b insists they gave them multiple chances to change their ways before deciding to leave. whether this causes muse a to see the error of their ways and attempt to make it up to muse b or if they continue in a toxic cycle is up to u
illicit affairs — don’t call me “baby”, look at this godforsaken mess that you made me
this could go a few different ways!! an average cheating plot where muse a and muse b are instantly attracted to one another, starting an intimate relationship before muse a reveals that they already have a significant other at home. despite this, the two continue hooking up in secret, but with each day that goes by, muse b becomes increasingly frustrated with muse a stringing them along. OR!!! a secret romance type plot. could be a forbidden love romeo/juliet scenario or something more simple like “hey, you’re my best friend’s sibling and i think we should keep this under wraps for now” or “we’re two celebs in love but we want to keep the media out of our business” but as more time passes, muse b keeps urging a reluctant muse a to let their relationship become public knowledge.
this is me trying — maybe i don’t know quite what to say, but i’m here in your doorway
more exes! or just an old friendship if that floats your boat more. muse a broke up with muse b during a rough patch in their life (be it they were struggling with alcohol, drugs, etc) and the two lost contact. flash forward a few years and muse a is sober and on the straight and narrow, showing up at muse b’s doorstep to apologise for how they treated them. muse b could be in a new relationship, refuse to speak to muse a or hell maybe they’re more than willing to take them back idk it’s your decision guys
invisible string — isn’t it just so pretty to think all along there was some invisible string tying you to me?
soft and fluffy! could even be a soulmate kinda thing if you’re into that. muse a and muse b are strangers dealing with their own shit who constantly find themselves running into each other over and over again, be it at the grocery store, at the emergency room, in the street, at a party, etc. after the third or so time, they strike up a conversation because “hey, are you following me or something” and form the connection that was destined for them all along. maybe they even discover that they met before when they were young or were even just in the same room a few years ago without even knowing it. that’s fate babey
peace — i’d give you my sunshine, give you my best but the rain is always gonna come if you’re standin’ with me
a classic famous relationship plot. muse a is famous and at the peak of their career and muse b is either just your average person or an upcoming celeb themselves. the two meet at a party and have an instant connection, soon developing a relationship further down the line. however, because muse a is so well known, the pair are constantly struggling with their relationship being scrutinized and picked apart by the media, and with many fans talking shit about muse b online (think those dumb threads on twitter where stans try to analyse pictures and clips so they can prove a relationship is fake or for pr). can their relationship withstand the hard times?? hell if i know
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If you have Spotify reblog this and tag what your number one song on your “on repeat” playlist is.
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okay but can someone give me a plot where they are friends with benefits and perhaps it started with them meeting on tinder? now they only call each other when they are horny or lonely but one of the muses develops feelings but last time that happened they got their heartbroken so they aren’t jumping at the idea of saying anything. so instead they slowly start to stop answering the booty calls and late night texts till the other muse comes over one night and is like what’s going on? we haven’t fucked in weeks and then they start making out and ya know do the dirty and afterwards the muse is like i like you so this has to stop and the other muse is like but i don’t want it to stop AND IT BRINGS THE ANGST
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‘ ¡¿y para qué te iba a decir algo, aria?! ¡¿iba a cambiar en algo lo que pasó?! ’ ¿de haberle dicho que fue una estúpida, podría haber vuelto a la universidad siquiera? por supuesto que no. no tenía tiempo para eso. chiara corría de un lado a otro, tenía que preocuparse de los medicamentos de su madre, de las cuentas, de sus trabajos — absolutamente, todo. no tenía tiempo para estudiar lo que sentía, lo que pensaba o siquiera ponerse a discutir como una enferma, cuando nada de lo que pasó iba a borrarse automáticamente sólo porque a ella le molestaba.
no poder tolerar tres trabajos, vivir sola por primera vez, los estudios — blablablá. eran excusas. era una maestra buscándolas. la afonía reinó en su garganta por un instante, pero su rostro dijo mucho más: era esa sonrisa torcida y sarcásticas, bañada en una sorna gélida. ‘ no eres ingenua, aria, eres impulsiva. no dices que hiciste todo eso para ayudar, pero ¿a quién ayudaste además de ti misma? ’ no estuvo las noches en vela de su madre, no tuvo que recordarle qué dosis le tocaba o si tenía que comer o no. no buscó un algo que le diera una responsabilidad, un flotador con el que mantenerse viva en un mar que parecía querer ahogarla. fue chiara quien lo hizo. ella se quedó. ella lidió con esa mierda, así como lo hizo cuando buscó trabajo con sólo quince años de edad. ¡y lo volvería a hacer! porque era así.
‘ no, retiro lo dicho, eres ingenua. ’ se corrigió tras oírla abrir la boca de nuevo, hasta se rió con un deje irónico. ‘ ¡para pagarte todo, aria! mientras yo estaba aquí pagando las deudas de mamá, ¿crees que podríamos haber pagado eso, universidad, un piso, el tratamiento, los medicamentos si las dos íbamos a la universidad? ¡dios! ¡de verdad vives en una burbuja de mierda, ¿no es así?! ’ comenzó a alzar la voz a medida que hablaba, estaba exasperada. en el mundo feliz de aria, habrían podido con absolutamente todo, sólo si lo querían lo suficiente. en el mundo de chiara, donde vio puertas cerrarse de golpe frente a ella, donde sufrió acoso de parte de viejos asquerosos por ser una menor trabajando, donde tuvo que callarse, agachar la cabeza y aceptar porque tenían algo que ella no: las cosas no funcionaban como querías sólo porque las deseabas demasiado.
necesitabas privilegios, poder, un apellido influyente. en un mundo como ese, ser una roth era una lápida.
‘ ¿te das cuenta que nunca puedes hacerte cargo de nada? ay, soy demasiado ingenua y por eso me estafaron, ay tenía tres trabajos, ay tú me ignoras entonces te perseguí hasta aquí en lugar de ¡preocuparme por conseguir un puto trabajo para que tengas que dejar de trabajar doble turno! ’ golpeó con su pie el suelo, enojada, no le interesó que en su zapato se metiera una maldita piedra. tampoco que sus ojos estuvieran tan rojos que escocían bajo la película de lágrimas que seguía juntándose como si el mundo se fuera a acabar. ‘ ¡deja de comportarte como una cría de doce años, entonces, aria! ’ si quería que no la viese como una, que le demostrase que tenía la madurez suficiente. un plan. una estrategía para salir de toda la mierda antes de quitársela de encima porque sí. ¡qué eran dueños de ese maldito pueblo! donde sea que fuera iba a encontrar estabilidad en sus puestos de trabajo. donde sea que voltearan, habría alguien de la sociedad dispuesto a redimir sus culpas ofreciendo más dinero. mirándolas con lástima.
chiara no era una mártir y ella lo sabía. ella decidió hacerse cargo de todo. aria no era el ancla que la mantuvo en ese lugar, fue ella misma, podría haberse ido. dejar todo atrás. haber dicho que ella quería ir a la universidad e intentarlo, no habría caído como la rubia. sin embargo, siempre se despriorizó; nunca importaron sus planes, sus sueños o anhelos. en su cabeza se volvían insignificantes cuando escuchaba los sueños de su hermana, y no fue hasta ese momento que se dio cuenta que la menor de los roth no conocía ninguno de los suyos. sus heridas, sus decepciones, sus penas; chiara se encargó de erguirse como una roca gigante incapaz de ser destruida, incluso cuando estaba completamente agrietada. ‘ cuando madures, dejaré de ser una perra ’ sentenció de vuelta. no se iba a disculpar, no conocía esas palabras, porque —a su juicio— ella no se equivocaba.
no la siguió. no la buscó. al contrario, continúo su camino inicial hacia el lado opuesto de ese lugar. no tenía tiempo para lidiar con los tormentos de alguien que ve con esperanza una serie de trabajos esporádicos que no moverán las agujas a final del mes. no obstante, tampoco planeaba seguir cargando con toda esa mierda mucho tiempo más.
no más. no lo merecía.
cuando se aparta como si su simple toque quemase y ardiese, aria acaba mirándole con total extrañeza. no reconoce a aquella furia que tenía delante de sí. podía lucir como chiara, hablar como ella, pero jamás había presenciado aquel costado — al menos, no, claro, contra ella. y, por un momento, corazón se hunde como si pesadas bolsas de cemento estuvieran haciendo peso para arrastrarlo a lo más profundo.
hasta que secuencia de acusaciones comienzan a brotar de labios ajenos.
“ ¿qué? ” musita, bajito, no más que un mero respiro incrédulo ante mirada gélida que contraria le ofrece ahora que voltea a verle. ceño se frunce automáticamente, desolación siendo reemplazada por una molestia que burbujea, efervescente, amenazando con escapar de espacio que la contiene ¿acaso está tachándola de egoísta? no. no lo es. no le permitiría que siembre la semilla de la duda frente a ello — porque podía ser inútil, estúpida, incapaz, buena para nada. era todo eso, más incluso, ¡pero jamás egoísta cuando todas sus mejores intenciones, aún si fallidas, siempre eran en pos de alguien más!
“ obvio voy a hablar por mí, ¿cómo quieres diga algo por ti si tú no me dices nada? ¿si te pregunto, y dices todo va perfecto? ¡dios, hace años tendrías que haberme reclamado si tanto te jodió! ” no ahora. no era justo que lo usase como moneda de cambio en una discusión para tratar de asestarle un golpe bajo, como si hubiera estado todo ese tiempo guardándoselo como una carta ganadora. si acaso sonaba a que llevaba odiándola en secreto todo ese rato, considerándola una carga. sus falanges se presionan con fuerza contra rosario que sostenía en palma, piel clavándose contra vieja cruz de aluminio.
“ ¿¡te piensas yo quería fracasar?! ¡hasta el ser maestra fue sólo porque deseaba un trabajo estable para poder ayudar en casa! ¡perdón, supongo, por no poder tolerar manejar tres trabajos, vivir sola por primera vez, los estudios, el ser estúpidamente ingenua de querer igual perseguir lo que me gusta al punto de resultar estafada y, para sumar más al cóctel, un puto colapso de mamá! ¿cómo iba a concentrarme así? “ ante la frialdad del tono de la mayor, aria grita llena de incordio en respuesta. le incomoda estar bajo la mirada crítica cuando no se tiene en vista que ella no fue solo a divertirse con dieciocho años por ahí, que la pasó mal, que lloró a montones, en verdad lo intentó. con todas sus fuerzas había querido que saliera bien. “ y si tanto querías ir a la universidad, podrías haberlo dicho. hay mil formas, podríamos habernos mudado todas a la capital, podrías haber ido tú cuando yo volví ¡nunca dijiste nada! sólo que parece a ti te gusta quedarte en la posición de, no sé, mártir ¡no es justo me recrimines ahora! y menos como si yo hubiera querido cagarla adrede ” frustrada contra ataca sin reservas. “ tenía tres trabajos para pagarme todo, chiara “ repite. ” ni un centavo tuviste que poner mientras yo estuve en berna, que fue más que un mes, no me jodas. yo trabaje por ello ” que rabia le daba que todo se redujera a lo monetario. los costos, siempre era algo, eran presas de un cheque, siempre lo han sido ni lo serían jamás cuando no podían escapar de la esclavitud del capitalismo. ya le valía tres hectáreas de mierda lo que la sociedad hacía ahora que ella había renunciado. ese tema no le importaba un carajo en ese momento.
“ vine porque quería hablar contigo. tu culpa por evitarme como la peste. si no sabrías también que estoy buscando, en serio, y que he estado ganando algo con trabajitos... ” confiesa a secas, sacudiendo la cabeza en negativa. sus propios orbes avellana comienzan a llenarse de lágrimas, pero alza la mirada y pestañea. hace su mejor esfuerzo por mantenerlas allí sin mucho éxito. “ y nunca... nunca te pedí que me salves ¡deja de verme como la cría de doce años que lloraba porque no reconocía a mamá! ¡eres tú la que se pone sola en esa posición! ” probablemente no la mejor elección de palabras pese a que era lo cierto desde su punto de vista — aria la admiraba, la imitaba, caminaba detrás suyo como un patito, era su orgullo, sin embargo, ¿era eso equitativo a ponerle un grillete en el pie para amarrarla a su lado? genuinamente no lo cree, por más que ahora puede ver que es algo que le estaba pesando con demasía a chiara. no era el modo, aún así.
hace una pausa, fijándose en la vulnerable figura de la rubia a quien quisiera abrazar. sin embargo, no lo hace. con dorso de su mano se limpia propias lágrimas, sacudiendo la cabeza. “ perdón por joderte la vida, supongo. gracias por decirlo, sí, me quedo más contenta que al fin te sacaste esa espina del culo que traías guardada tanto rato ” ahí es cuando voz se le quiebra y encoge uno de sus hombros. “ ahora, cuando te calmes, quieras disculparte por ser una perra y hablar de verdad — búscame” se las arregla para soltar a secas y traza el límite allí, porque podía querer hablar, solucionar, enmendar errores… pero no sería la bolsa de boxeo de su volátil hermana. no se lo merecía, ni tampoco que toda su hermandad fuera puesta en cuestionamiento por ello. con furia es que comienza a andar, pasando a su costado sin mirarle de nuevo ¿iría tras de ella, siquiera? corazón se rompería si era en verdad un punto sin retorno. no, probablemente no cumpliría con su palabra, aria volvería con la cola entre las patas una vez más pidiendo perdón si silencio es lo único que recibía a cambio.
pero, en ese momento, juntaría su dignidad y se iría con ella en su bolsillo mientras pudiese.
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apenas se encontró la diminuta silueta de la pelirroja al otro lado de la puerta, estiró su mano para deshacerse del pastel, abandonándolo en la parte más gruesa del reposabrazos. sabía lo que venía.
o al menos esperaba que lo fuera.
y como si hubiera visto el futuro, más temprano que tarde, estaba rodeándola con sus brazos tan fuerte y apretado, que pudo sentir cómo el perfume de ambos volvía a mezclarse. dejó fugaces y sonoros besos sobre la mejilla que tenía más cerca de su rostro. tenía que asegurarse que era real y no otro más de los sueños / pesadillas que tuvo en bélgica.
sus ojos escocían de la emoción, lo suficiente para hacerle creer que si pestañeaba comenzaría a llorar, por lo que tuvo que tomar una bocanada de aire. no podía hablar, sólo asentía. la dejó ir con el miedo de que desapareciera, ¿cómo le diría que mintió todo este tiempo? que sus estoy bien escondían una mudanza, un funeral y un término. no importaba. no era relevante.
lo importante era ella. siempre lo sería.
‘ te pintaste la cara ’ soltó entre un montón de risas, mientras le permitía a una sonrisa volver a pintarse sobre su rostro. estiró su brazo hacia el pastel y la siguió, cruzando el umbral de la puerta tras de ella, justo después de limpiar sus zapatos en la entrada. ¿tenía que sacarse los zapatos como en su casa o en la de jintao? miró hacia los lados, pérdido y anonadado. ‘ ¿no estoy interrumpiendo nada, cierto? ’ quiso saber, lo último que quería era importunarla.
ella no sabía, pero que reaccionara así apretó su corazón tan fuerte que pensó que no podría volver a latir.
ella no sabía, pero maven agradecía que aún no lo olvidaba. ‘ no encontré las ochenta velas para cantarte feliz cumpleaños, espero sepas perdonar ’ le ofreció el dulce, ¡al menos para que lo salvara de dejar de tener pánico por derramar todo sobre la alfombra! ‘ ¿me ayudas? ’ soltó en un hilo de voz, no estaba sufriendo, pero agradecería ahorrarse el desastre y las risas.
"¡Ya voy!" gritó Kirsten desde dentro, intentando descubrir cómo abrir la puerta sin usar sus manos. Una preocupación que quedó de inmediato a un lado cuando escuchó la voz. ¿Podía ser...? ¿¡Le estaba su mente jugando juegos!?
Se apresuró, dejando con pintura el pomo y la puerta.
¡Sí era él!
Lo rodeó por los hombros sin importar globos o pastel, chillando y riendo y saltando y... ¿llorando? ¿Estaba llorando? Esos mismos dedos bañados de naranjo fueron a dar a su rostro, en teoría secando sus lágrimas.
"Este tiene que ser el mejor regalo de cumpleaños que he recibido jamás... ¡Te acordaste!" Y entre las dos cosas, no sabía qué le sorprendía más. "No puedo creer que seas tú... ¿Te estoy soñando? Tengo que estarte soñando. ¿Cómo estás? ¡Pasa, pasa! Estoy sola. Estaba... pintando." Oh. Mierda. "¿Me pinté la cara? ¿Te pinté? Carajo, qué tonta. ¡Lo siento tanto!"
#› maven lim ⸺͏͏ diálogo.#› dinámicas ⸺͏͏ maven & kirsten.#no puede ser que haya pasado un año y yo siga llorando por dos personajes ficticios que se aman demasiado
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‘ le diré que lo echaste de menos cuando volvamos a casa ’ se sentía extraño llamar hogar a un lugar que sintió tan ajeno al inicio. sin embargo, ahora, ¿meses? más tarde —quizás semanas— lo sentía una parte de él. una especie de respiro en medio del caos que había dejado en londres, donde sólo existía. incapaz de dejar huella en nada, aún temía que todos sus esfuerzos o recuerdos se borraran apenas subiera al primer avión de vuelta a su verdadero hogar. ‘ seguro se sorprende ’ se rió entre dientes, de alguna forma, se había acostumbrado a esa presencia omnipresente que pisaba sus talones.
ahora que lo pensaba. era primera vez que estaba realmente solo con la pelinegra. la simple idea provocó que su pecho se apretara lo suficiente para despertar a la ventisca de mariposas que continuaban dormidas en su estómago, a la espera de que se desmayara en cualquier momento, sólo porque había olvidado cómo respirar apropiadamente. aún así, su cuerpo actuó por cuenta propia, con una valentía que no había razonado hasta entonces. no pensó en sus movimientos, en esa acción que la envolvía y mezclaba sus aromas. al menos hasta que la escuchó llamarlo y tuvo que bajar el mentón para verla.
se inclinó hacía la derecha para deshacerse de la canasta, que abandonó con cuidado sobre el césped. ‘ ¿uh? ’ la miró con curiosidad, tuvo el impulso de levantar su mano y tomar un mechón de su cabello, sólo por sentirlo y tener la excusa de acariciar su dermis con el dorso de su mano, pero lo ignoró. en su lugar, mantuvo su palma sobre su cintura y la otra la llevó hasta su hombro. cuando volvió a abrir sus labios, su mundo se paralizó por completo. sus músculos comenzaron a temblar igual de fuerte que el movimiento de su corazón, pensó que se daría cuenta, pero todo estaba en su mente. en el mundo real, mantuvo la compostura, y sólo logró sonreír antes de poder despegar sus labios: ‘ yo también te extrañé, todos los días ’ fue sincero. se permitió exponerse.
a pesar de haberle hablado. aunque le haya mandado fotografías. incluso cuando escribía un buenos días apenas abría sus ojos y un buenas noches antes de dormir. no poder tocarla. sentirla. ver cómo estaba vestida, si sus mejillas se sonrojarían al hablar o bajaría la mirada en medio de una oración. fue una tortura: ‘ horang ’ fue su turno de llamarla, esta vez no detuvo el movimiento de su mano hasta el borde de su mentón y buscó subir un poco el ángulo, lo suficiente para que sus profundidades café se mezclaran con las foráneas. ‘ quiero seguir viéndote ’ soltó en un murmuro, temiendo que alguien más pudiera escucharlos. incluso cuando en ese lugar no había nadie más que ellos dos. ‘ aquí, cuando volvamos a nuestras casas ’ precisó, no le importaba tener que subirse a un tren rápido todas las semanas. sacrificar horas de estudio, dejar de hacer otras cosas, si significaba que podría ver esa sonrisa una vez más.
su pulgar izquierdo acarició el límite de sus labios y su blanca piel. fue delicado y lento. lo suficiente para recordar la textura que dejó bajo el arrastre. segundos después tomó un mechón de cabello, ese que había querido tocar hace un rato. ‘ sólo quería que lo supieras ’ repitió sus propias palabras, pero en lugar de sólo darle una sonrisa, se inclinó hacia ella hasta que encontró la valentia de colisionar sus carnosidades con las suyas, y la besó. lo hizo lento, sin prisas, como si estuviera deslizando sus dedos sobre un piano antiguo que teme romper en mil pedazos.
allí, en medio de ese bosque, sólo estaban esas dos siluetas y ese par de corazones.
no puede reprimir del todo las reacciones que se despiertan en su cuerpo a causa de la cercanía, de aquel roce apenas perceptible que logra provocarle un sútil estremecimiento antes de que pueda sonreír. "la próxima vez, tú puedes escoger qué haremos, ¿trato?" ofrece como si fuera una alternativa y no como si estuviera dándole voz a la ilusión, algo tonta a su parecer, que despierta en ella al pensar en una nueva ocasión para disfrutar de su compañía, una a la que se ha habituado con demasiada facilidad.
es por ello que no puede evitar reír con suavidad cuando escucha aquella aseveración y niega con la cabeza. "no lo creo" dice sin dudarlo. "ya me habría echado a correr en la dirección opuesta de ser así" si bien el humor ligero impregna sus palabras, no puede ignorar del todo la verdad que hay implícita en ellas. otra pequeña revelación de las que ha ido acumulando en días previos, cuando sus inesperados viajes los habían colocado en extremos opuestos del continente, y ella habría esperado que la distancia le brindara más claridad con respecto a aquello que agita su corazón cuando él está cerca, sólo para descubrir que el efecto no disminuía en su ausencia sino todo lo contrario.
asiente en silencio, dándole total confianza a que el lugar que tiene pensado es el adecuado para extender la manta y simplemente pasar el resto de la tarde en compañía del otro, tal y como lo han hecho en ocasiones previas. ya ha concluido antes que el sitio es lo de menos mientras esté con él, por lo que no pone en duda sus palabras. "así que está de vacaciones…" musita con una pequeña sonrisa inevitable al pensar en aquel hombre trajeado en su tiempo libre. "aunque ahora se perderá toda la diversión. pudimos haber hecho que fuera tras nosotros en bicicleta, o en kayak" bromea mientras lo mira de soslayo con una sonrisa llena de pícara complicidad mal disimulada al solo imaginarse el escenario que plantea.
entonces sus pasos se detienen casi al mismo tiempo en que cae en cuenta de que ésta es la primera vez que se encuentran realmente solos, sin nadie siguiendo cada mínimo movimiento o cosa dicha entre ellos. su corazón da un pequeño salto debajo de sus costillas que trata de ignorar con todas sus fuerzas al distraerse siguiendo los movimientos ajenos; pero un segundo después, siente los brazos de junseo envolviéndola con delicadeza en combinación con aquel susurro que consigue erizarle la piel. el pulso se le acelera, lo siente latiéndole con fuerza en las sienes mientras sus sentidos despiertan a cada detalle que puede percibir de él en esa nueva cercanía y tiene que hacer uso de todo su control para no temblar.
"jun…" musita contra su pecho, pero no encuentra cómo continuar. no sabe si quiere pedirle que no deje de abrazarla, preguntarle qué es lo que están haciendo, o suplicarle que deje de hacerla imaginar cosas que quizás no estén ahí. en este punto, no sabe cuál de las opciones sería la más aterradora; pero ha vivido tanto tiempo callándose tantas cosas, que se da cuenta que no quiere hacerlo más, no esta vez. así que tras un instante, toma una respiración honda que le llena la nariz de su aroma y deja que el calor de su cuerpo la envuelva un poco más antes de apoyar la mano libre sobre su pecho delicadamente para echarse hacia atrás con la intención de verlo mejor, aunque no se aparta en realidad. "no te lo dije antes, pero... realmente te extrañé mientras estuve en suecia" confiesa en un murmullo y le sonríe con dulzura. "sólo— quería que lo supieras..."
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