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#MIRADAS DIVERSAS
cristinabcn · 6 months
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COLOMBIA: El FICCI celebra las miradas diversas en su edición 63 y anuncia la selección oficial
COLOMBIA: FICCI celebrates diverse perspectives in its 63rd edition and announces the official selection El FICCI celebra las miradas diversas en su edición 63 y anuncia la selección oficial Del 16 al 21 de abril, el FICCI 63 llega con 170 películas entre largometrajes y cortometrajes, además de una robusta agenda de Industria, Academia y Cine en los Barrios. Bajo la dirección artística de…
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anadelacalle · 1 year
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La serpiente humana
Susurraba una letanía inaudible, mientras se desplazaba con esfuerzo serpenteando sin hallar lugar alguno. Sabía que era urgente trascender la situación en la que estaba incrustado, pero no podía dilucidar dirección ni sentido. Estaba semiconsciente, percibía su incapacidad de incorporarse como un homo erectus que era, mas ignoraba qué le había provocado esa impotencia y lo había sentenciado a…
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flan-tasma · 8 months
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Their favorite
💖~ Clothes they like on you
Remember that requests are open!
Warning: spicy | Google Translate sponsors me (it's a lie) If I made any mistakes in the english translation, I would be happy to read your comments! | Content in spanish and english
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Spanish:
Kaeya, Childe, Itto, Heizou, Wanderer, Lyney, Wriothesley
Les gustan las faldas cortas, son bonitas y frescas, y las adoran más cuando tú las usas. Cuando la tela se mueve cuando caminas, cómo parece que se encoge cuando te sientas en su regazo. Sobre todo adora las faldas porque puede tenerte alrededor de su polla con total libertad, levantar tu falda y follarte en ese mismo momento sin mucha batalla, solo levantando tus piernas y abriéndote para él.
Aether, Venti, Thoma, Gorou, Tighnari, Cyno
Existe un placer culposo en verte en pantalones cortos, ver tus muslos es uno de esos placeres y lo disfruta cada vez que puede, pero ver sus dedos perdiéndose entre tu piel suave y la pequeña prenda lo vuelve loco. Desea arrancarte la ropa, tirarla a un lado y exponer todo para él, follarte los muslos y mancharlos con su semen hasta quedar seco. Le gusta verte sentada, ver tus muslos rozando y casi saliendo por el short. Siempre tiene sus ojos en ti y su respiración se entrecorta.
Diluc, Albedo, Zhongli, Kazuha, Alhaitham
Le gustas tu enteramente, pero verte en pantalones es tan bonito que no puede evitar tocarte, no te quita las manos de encima. La forma en que el pantalón se pega a tu trasero y a tus caderas lo hace ver la gloria, poder apretar tus glúteos y meter la mano entre tus piernas lo hace tan feliz. Siente que están más juntos que nunca sin importar la ropa que llevan puesta. Ama las nalgadas, los apretones y los rasguños ligeros contra los pliegues del pantalón que le sorprende no haber manchado sus pantalones todavía.
Xiao, Baizhu, Ayato, Kaveh, Neuvilette, Dainsleif
Los muslos y el trasero son geniales, si se lo pides jamás dirá que no. Pero nada puede ser más excitante que verte con ese escote pronunciado. El más mínimo centímetro que revele tus pechos lo hará sonreír y no apartar la mirada hasta que se lo pidas. Sueña con tocar, amasar y morder alrededor del escote sin quitarte la blusa, solo acariciando sobre la tela y mordiendo la piel expuesta hasta pintar diversas marcas ovaladas y rojizas que griten su nombre a todos los que te vean.
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English:
Kaeya, Childe, Itto, Heizou, Wanderer, Lyney, Wriothesley
They like short skirts, they are pretty and fresh, and they love them more when you wear them. When the fabric moves when you walk, how it seems to shrink when you sit on his lap. Above all he loves skirts because he can have you around his cock with total freedom, lift your skirt and fuck you right then and there without much of a fight, just raising your legs and opening you for him.
Aether, Venti, Thoma, Gorou, Tighnari, Cyno
There is a guilty pleasure in seeing you in shorts, seeing your thighs is one of those pleasures and he enjoys it every chance he gets, but seeing his fingers getting lost between your soft skin and the small garment drives him crazy. He wants to rip off your clothes, throw them aside and expose everything for him, fuck your thighs and stain them with his cum until he's dry. He likes to see you sitting, to see your thighs rubbing and almost coming out of the shorts. He always has his eyes on you and his breathing hitches.
Diluc, Albedo, Zhongli, Kazuha, Alhaitham
He likes you completely, but seeing you in pants is so nice that he can't help but touch you, he can't keep his hands off you. The way the pants cling to your butt and hips makes him look glorious, being able to squeeze your buttocks and put his hand between your legs makes him so happy. You feel like you are more together than ever no matter what clothes you are wearing. He loves the spanking, the squeezing, and the light scratches against the folds of his pants that he's surprised he hasn't stained his pants yet.
Xiao, Baizhu, Ayato, Kaveh, Neuvilette, Dainsleif
The thighs and butt are great, if you ask him he will never say no. But nothing can be more exciting than seeing you with that plunging neckline. The slightest inch that reveals your breasts will make him smile and not look away until you ask him to. Dream of touching, kneading and biting around the neckline without taking off your blouse, just caressing the fabric and biting the exposed skin until you paint various oval, reddish marks that scream his name to everyone who sees you.
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caostalgia · 9 months
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Me parece muy curioso como el ser humano ha conseguido comunicarse de diversas formas. Hay personas que se pueden comunicar a través de palabras, otras a través de señales, otras a través de gestos, otras a través de miradas y la lista continua. Me parece tan curioso y enigmático la fascinación del ser humano por querer saber más.
Leam
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follame-apolo · 17 days
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Hoy tuve una cita con mi yo del pasado, el mismo muchacho que llevaba en el mismo día de hoy una mochila amarilla a su espalda y que hoy cargo una riñonera negra en su lugar, mas pequeña, mas cómoda y con menos equipaje para el camino.
Quedé con el, en el mismo lugar en donde me encuentro ahora, y que igualmente, es el mismo sitio que ocupaba el año pasado por este día.
Ambos nos encontramos sentados en mi azotea, compartiendo un petardo y un rato de lectura, aunque nuestros libros difieren de estilo y narrativa.
Y fijándome bien en el, las portadas de nuestros libros no es lo único que ha cambiado.
Si me detengo a observar sus ojos, sus dulces ojos de enamorado, me doy cuenta de lo realmente triste que estaba el año pasado. Pues incluso en su mirada de amor, sigue habiendo connotaciones de tristeza en su iris. Algo que en mi mirada actual no se refleja.
Él es más tímido de lo que recordaba, mas inseguro con su aspecto y forma, con su propio valor. Si hasta tiembla cuando lo abrazo y escucho su pecho crujir de dolor, a pesar de que siempre se le dio demasiado bien fingir.
Su sonrisa es más blanquecina que la mía, pues un año de tabaquismos hace la diferencia en nuestras dentaduras, pero eso no quita que la sonrisa que cargo ahora es más bonita, y sobre todo, mas sincera.
Llevamos pasatiempos diferentes en nuestros horarios, en el mio existen diversas actividades y hobbies, incluso algunos que ya tenía abandonados y olvidados en un rincón del pasado.
Él ocupa todo su calendario con el nombre de un muchachito, y rompió todos los acuerdos que teníamos con nuestras versiones de antaño.
Dejó atrás las noches de lectura, la tapa de su cuaderno ya no se abría ni para escribir una misera frase. Descuido las plantas del balcón hasta que se marchitaron.
Si hasta las raíces oscura de su cabello llegaban asomarse entre su melena rubia, señal de lo mucho que descuidó su aspecto.
Sí soy sincero, no puedo reconocerlo, incluso aunque se trate de mi mismo, y yo haya vivido ya esa experiencia.
El joven que veo antes mis ojos es demasiado difuso, incluso para el mismo.
–Podrías ser tan solo una sombre del amor.– pronucio y el me mira extrañado. –Llevas mi nombre, pero sin embargo parece que se trata de otra persona.
Y es la pura verdad.
Pues el joven del que hablo es más el reflejo de su amante que del suyo propio. O por lo menos, solo quiere enzarzar las cualidades que son alabadas por su amor, aunque nunca existieran en el.
Yo tampoco soy la verdad imagen de nuestra joven, pero si soy la mas fiel a lo que quiero de mi persona, y a lo que esperaba de mi en un pasado.
–Solo llevas las cadenas y promesas que todos cargamos una vez, no eres tan diferente. –dice el enojado. –Como bien dijiste, yo solo soy la sombra de un mal amor. Y también soy el que sobrevivió a todo aquello y dejó paso a que seas quien eres hoy. Yo puse los primeros cimientos. –ambos reímos.
“Que extraño es el amor propio.”
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saintsr · 4 months
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“¿Missa?”
“Phil-Sr. Craft”
Sin saber que otra persona está observando los desde lejos apretando sus puños con irá.
Sus miradas se conectaron un momento pero fue suficiente, la mirada de Phil se iluminó con cariño y una alegría desmedida, la mirada de Missa se iluminó con alegría, miedo y un poco de cariño, los dos se sonrieron aunque al rubio le molestó que le dijera Sr. Craft aunque pudo entender por qué ya no eran los mismos jóvenes que hablaban en las jardineras que se animaban cuándo él otro lo necesitaba ni mucho menos los que caminaban de la mano eso era un pasado alegre y un poco doloroso.
Missa se despidió, después de ver a sus hijos dentro de la escuela y que se cerrarán las rejas, pudo respirar otra vez su corazón volvió a latir como en su juventud pero al hacerlo una corriente frío pasó por su espalda volteando con rapidez. Corriendo rápido a casa tenía que tirar las sábanas estaban manchadas de sangre tal vez si no se hubiera quejado tanto tal vez si no se hubiera resistido, tal vez, si fuera mejor un mejor esposo y no infiel con sus pensamientos no le pasaría esto después de todo era su culpa tenía que dar gracias por qué Bad siguiera con él.
Hace mucho tiempo en la preparatoria de Isla Quesadilla a varios docentes y su director decidieron que era bueno traer un grupo de estudiantes de diferentes naciones e idiomas para hacer mas diversa la cultura y las relaciones internacionales entre los primeros eran los de habla español,  anglosajones, brasileños, franceses  por último a los coreanos haciendo que todos aprendieran  y se formarán lazos de amistad y algunos terminaron en matrimonio.
“Hola Bad “
“Hola Missa, ¿jugando a las escondidas otra vez? Ven está fue la última ronda”
“Hay que bueno que ya acabó se me acabaron los escondientes y mi suerte” soltó un suspiro mientras Bad se reía de su compañero, indicándole dónde estaban los demás.
“¡Bien hecho muchachos!”
“¡Se los dije los latinos somos buenos escondiendo nos!”
“Es el gen latino”
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coolpizzazonkplaid · 5 months
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La heredera del Infierno
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Aviso: el significado de la runa Isa lo saqué de aquí. Es el mismo link del capítulo dos de la historia.
Regreso a Buenos Aires y el dios del fuego.
–¿En qué te metiste mujer?
–Ni siquiera yo sé –Adelina no sabía cómo explicarle a Mariano lo que habia ocurrido –. ¡Au! Cuidado con lo que haces con mi pierna.
–Pediste mi ayuda. Bancate lo que se viene.
Adelina casi le da un puñetazo a su amigo cuando desinfectaba la herida de la pierna. Le sacó el pus y después de abrirla, hecho una gran cantidad de agua oxigenada. El líquido se volvió blanco como la nieve e hizo que la joven mirara de la peor forma al chico. Mariano usó aguja e hilo y tras terminar de coser la herida, la cubrió con vendajes. El muchacho siguió con el vientre y rostro de Adelina.
Estaban en los cielos luego de abandonar la cabaña del conocido de Mariano. Activó el piloto automático para ayudar a curar los golpes de Adelina. A medida que se alejaban de tierra firme, todo se volvió diminuto hasta casi desaparecer.
–Te dieron flor de golpiza.
–Lo sé.
La chica hizo una mueca ante el ardor del agua oxigenada en su cara.
–Explícame ¿Cómo un tipo con barbijo te hizo esto? –La mirada del chico se tornó preocupante–. Y ¿por qué no me queres mostrar lo que ocultas en los vendajes del brazo y el abdomen?
–Lo voy a decir cuando salgamos del maldito país –La chica siseó e hizo otra mueca de dolor–. ¡Arde la puta que te parió!
–Te pasa por pelearte con locos y raritos.
Se hizo un silencio incómodo entre los dos y Adelina no paraba de evitar la mirada analítica de su amigo.
–Deja de mirarme de esa forma –su tono intentó ser serio–. Que hayas intentado tener un título en psicología no te hace un psicólogo.
–Los pocos años que estuve me permitieron analizar a las personas y ese buen conocimiento, por mi desgracia se lo transmití a Daniela y a vos. Para que sean chismosas y a la vez inteligentes –sus ojos se posaron en los de Adelina–. En el Abismo encontraste algo más que un loco y rarito.
–Lamentablemente tenes razón.
–Obvio que sí, soy Mariano Baldor, siempre tengo razón.
Adelina mostró una sonrisa y él terminó de pasar el agua oxigenada por las heridas de su rostro y guardó todo su equipo de medicina. Mientras, la joven intentaba ponerse de pie y sentarse en el asiento del copiloto. El silencio se hizo presente una vez más.
–¿Conoces alguna guerrilla o grupo terrorista llamada Lin Kuei?
–Entre mis compañeros no escuchamos ese nombre ni por asomo.
–Creo que ese grupo me atacó, porque ese maldito del barbijo dijo que no debía saber la existencia del Lin Kuei.
Adelina observó a Mariano, quería ver un ápice de confianza en él sobre las palabras de ella. Si creía en sus dichos le era un misterio, pero en sus ojos había tristeza por otra cosa.
–¿Terminaste con tu novia?
–Ibamos tan bien y me dejó –dijo con tristeza –. No sé en qué fallé.
–En ser apurado.
–Dormi un rato y cuando lleguemos a Buenos Aires hablamos mejor –el tono del chico cambió tan rápido que la joven no pudo discutir contra él.
A los pocos minutos, Adelina cayó dormida en el asiento de copiloto. Las mismas visiones que tuvo en las montañas se apropiaron de sus sueños y los gritos de los muertos despertaron a la chica. Le molestaba que ya no pudiera tener un sueño pacífico sin que algo no vivo la persiguiera alguna manera.
La noche había tomado el cielo y algunas estrellas se dispersaban aquí y allá acompañadas por las nubes. Vio que estaban cerca de Argentina. Unos destellos iluminaban el país en diversas provincias y lo que parecía pequeño se convertía en algo más grande. Los destellos se transformaron en edificios con las luces de sus departamentos encendidas, farolas de calle de color naranja o blanco y algunos autos pasando aquí y allá. Fue ese momento en el que Adelina tuvo paz, estaba en casa.
Tras unas horas, Mariano llegó al hangar y aterrizó sin hacer demasiadas locuras. Adelina supuso que fue para no atormentarla más de lo que ya estaba. Fue un viaje cansador y había muchas cosas que contar sobre el tiempo en el que estuvo ausente.
El edificio donde vivía Adelina estuvo a la vista después de viajar en la camioneta de Mariano. La inundó la sensación de seguridad y hogar, algo que le alegraba bastante. Ningún Lin Kuei se meterá a su casa e intentará matarla. Lo que sí le dio escalofríos fue el vagabundo que estaba en la puerta. Su mirada blancuzca siempre lograba encontrar los ojos de Adelina, aunque intentara desviar su mirada penetrante y analítica. La hizo sentirse pequeña como si estuviera frente a alguien superior e intocable.
Mariano y Adelina entraron al edificio y subieron las escaleras. La subida le molestó un poco en la pierna y el vientre, pero no provocó que sus heridas se abrieran. Una vez que llegaron a la puerta del departamento de Adelina, pudieron percibir el olor a comida. Abrió la puerta y vio a Daniela, de espaldas, preparando la cena.
Resaltaba bastante con su cabello pelirrojo y la ropa que se había puesto. Una remera verde con el personaje de Jolyne Cujoh y pantalones holgados. La chica se dio la vuelta para ver a los recién llegados con una mirada tranquila.
–Te dieron una buena cagada a palos –su tono fue de lo más normal.
–Lo sé –avanzó hasta la cocina y saludó a Daniela–. Hasta Mariano me lo dijo.
–¿Qué te pasó? –la chica apagó las hornallas y acercó la comida a la mesa–. Mira que me dieron peleas, pero a vos te masacraron.
Los tres se sentaron en el pequeño comedor. Las empanadas de carne humeaban en la tabla y Daniela ofreció una para cada uno. Sentir el sabor de la masa y la humeante carne en su paladar fue una nostalgia para Adelina. Luego de disfrutar esos momentos de dicha, ella comenzó a contar lo que vio en Arctika. Los Lin Kuei, las ruinas nórdicas y los objetos que encontró. Hasta mostró las fotografías que había tomado y tanto Daniela como Mariano la miraron de forma paranoica.
–¿Estás segura? –el tono de Daniela era de duda–. Esos Lin Kuei deberían estar en las noticias, sobre todo como vos decís, un grupo armado.
–Ese es el problema. No están. Los busqué en los libros y no se los menciona. Tampoco en alguna noticia –Adelina volvió a sentarse y apoyó las manos en la mesa–. ¿Podrías buscar cuando tengas tiempo algo sobre esas personas?
–Veo que puedo encontrar.
–Yo también quiero ver si algunos de mis contactos saben de esas personas.
Adelina agradeció la ayuda que sus amigos iban a brindarle. Después de terminar la cena y compartir un momento entre amigos, guardaron las sobras y volvieron a sentarse esperando que Adelina terminara de relatar lo que faltaba de la historia.
–No solo fue esos Lin Kuei lo que encontré en Arctika.
–Sí, también las runas y la daga. –Mariano gesticuló con las manos dramáticamente sobre los objetos mencionados–. Lo que no estás contando es sobre qué ocultas en tu mano vendada.
–Las escrituras del lugar hablan de Sultin, el cuchillo de Hela –la muchacha mostró las inscripciones en la pared de las fotografías –. Creo que fue eso lo que encontré.
–¿El cuchillo de una diosa? –la voz dudosa de Daniela y su rostro no miraban bien a su amiga–. ¿Te fumaste algo en esas montañas o qué?
–No sé si es verdadero o no –comenzó a sacarse los vendajes–. Pero de lo sí estoy segura es que maldito cuchillo me hizo esto en cuanto lo toqué.
Una vez que los vendajes de Adelina se aflojaron de su cuerpo y los tatuajes pudieron verse. Los rostros de sus amigos cambiaron a preocupación ante los dibujos en la piel. Daniela inspeccionó el brazo de su compañera antes de volver hablar:
–Por favor, decime que no te drogaste con algo potente –sus ojos no pararon de recorrer su herida–, y que por eso tenes esto en el brazo.
–No lo es –puso la daga cubierta con el trapo en el centro de la mesa–. Esta arma me hizo el tatuaje.
–Es una locura Adelina. –Mariano intentó mantener un tono relajado.
–Juro por Dios que no estoy mintiendo –desenvolvió la daga con sumo cuidado con una servilleta de papel entre los dedos–. No solo me hizo un tatuaje, sino que vi cosas…
–Es imposible que este cuchillo de miles de años perdido en lo más profundo del Abismo y te hiciera…
En cuanto los dedos se acercaron al artefacto, la mano de Adelina apretó rápidamente la muñeca de Mariano y la alejó. El gesto y la paranoia reflejado en el rostro de la joven hizo que el chico apartara su extremidad tanto del arma como de su amiga.
–Lo digo en serio Mariano. No es chiste lo que estoy diciendo –el tono de Adelina se volvió firme.
Relató todas las alucinaciones que padeció por culpa del arma. Los susurros, los muertos y sus rugidos y la mujer del féretro. Las expresiones en el rostro de los amigos de Adelina cambiaban con cada palabra que emergía de la boca de su amiga.
–Es imposible –Mariano no pudo camuflar su confusión, mientras se soltaba de Adelina.
–Que sí lo es –buscó en los rostros de sus amigos una pizca de confianza–. Creo que Sultin fue traicionado, algo parecido como le ocurrió a la espada de Frey en el mito. La runa Isa no solo representa el hielo, sino también la traición, emboscadas, desastres… Incluso encontré un mapa en esas ruinas.
–¿Un mapa? –cuestionó Daniela.
Adelina desenvolvió el papel con sumo cuidado y sus amigos lo observaron detenidamente. El rostro de una mujer rodeado por una serpiente y un lobo, las runas en los bordes y la bolsa diminuta en los mares de España y Francia.
–Creo que esto hizo enojar a esa mujer o el cuchillo lo hizo, no lo sé… Por favor tienen que creerme.
Tanto Daniela como Mariano se miraron entre ellos. No pudiendo expresar con palabras que era un delirio las palabras de Adelina, pero tampoco negar que salió con vida del Abismo. Pensaban que quizás fuera ese el precio a pagar por salir de allí con vida.
–Voy a tomar esto con las pinzas –Mariano se puso de pie en camino a la puerta–. No quita que quizás sea verdadero.
Se marchó a ahogar sus penas por el rompimiento de su antigua novia y antes de irse les propuso hacer un asado el fin de semana para quitar el estrés. Adelina solo pudo negar con la cabeza, una sonrisa adornó en su rostro y vio a su amigo irse con un tono triste y melancólico que sería olvidado a los pocos días o quizás horas.
Luego de que Mariano se fuera, el silencio rondó entre las dos chicas. Cada una haciendo sus tareas respectivas antes de prepararse para la cama. No hubo charlas graciosas ni chismes de los vecinos, solamente un silencio de muerte.
–¿No me crees verdad?
–Pienso que es consecuencia de la bomba de humo –Daniela estaba en el baño–. Quizás lo que viste sea por un componente de lo que llevaba y el tatuaje, posiblemente, una advertencia de esos Lin Kuei.
Adelina intentó mostrar confianza ante los dichos de Daniela, pero estaba segura que lo que presenció no fue por una simple bomba de humo. Fue verdadero, al igual que el dolor hecho por la daga. No quiso discutir más sobre el asunto y solamente deseó que el día llegara a su fin.
–Antes de que me olvide –Daniela gritó mientras buscaba en su habitación–. Tus pedidos de Japón. No pude encontrar lo que me pediste, pero algo similar sí.
Adelina abrió la envoltura de regalo y en sus manos tuvo una caja de una figura de Alucard y la revista de Shuumatsu no Valkyrie. Se sumergió tanto en Arctika y los muertos que había olvidado esos pequeños pedidos.
–Gracias Dan-Dan –abrazó a su amiga a pesar de tener las dos manos con los regalos–. Sos la mejor.
Lin Kuei y la muerte podían esperar.
Pasaron un par de días desde la llegada de Adelina a Buenos Aires y faltaba poco para el fin de semana para que Mariano hiciera asado en el departamento de las chicas. Aún así, eso no liberó a Adelina del trabajo como arqueóloga. Gracias a la ayuda de Pablo, el encargado del museo, pudo conseguir el contacto de Agustín para darle las actualizaciones sobre Arctika. Evitó mencionar la daga nórdica y el mapa, no quería que esa cosa afectara a otras personas.
No iba a arriesgarse a que el arma consumiera a otros hasta matarlos. Si lo que las escrituras de la pared sobre el cuchillo, Sultin, eran ciertas, Adelina preferiría ser precavida. Tampoco le agradaba mucho meter a sus amigos en este embrollo de los Lin Kuei, pero era mejor no estar sola enfrentándose a algo desconocido.
Por miedo a que la daga y el mapa cayeran en manos equivocadas, guardó un señuelo en el cajón de la mesita de luz, mientras que la verdadera daga la ocultó en un pequeño hueco de ladrillo tapado por la roca y pinturas sin terminar. Repitió lo mismo con el mapa, cambió los puntos de ubicación de la hoja amarillenta y lo ubicó en una caja oculta en su biblioteca. El mapa original lo escondió en la misma pared de ladrillo donde estaba la daga.
En los días que estuvo en el departamento, a veces, Adelina podía ver a los muertos aparecer y desvanecerse ante los ojos de la joven. Otras ocasiones la mujer del féretro la miraba fijamente cuando iba hacer las compras. También, los sueños de la chica se volvieron confusos aterradores, la mujer gritaba siempre sus acusaciones y el aullido de lobos no paraba de invadir sus oídos como si los animales estuvieran en su cuarto.
Esos momentos de confusión y miedo siempre eran opacados y olvidados por sus amistades. Mariano y su pena por no tener una relación duradera. Daniela y sus divagaciones sobre una nueva noticia que contar de alguna provincia o alguna parte del mundo.
En la noche del viernes, Adelina siguió buscando por todos los lugares conocidos sobre Hela y su cuchillo, pero no hubo ningún resultado. Por el lado de Mariano, tampoco encontró respuestas de los llamados Lin Kuei. Daniela no tuvo buenas noticias para Adelina:
–Lamento decirte que esos Lin Kuei no existen –Daniela se frotó los ojos después de estar mucho tiempo con la computadora–. Si son reales, es un grupo armado muy reciente y le falta poder. En ninguna base de terroristas más buscados se los menciona, literalmente son fantasmas.
–Que cagada –Adelina soltó su lápiz de dibujo.
Un trueno se escuchó a los lejos. Daniela se puso de pie acercándose a la ventana de la cocina.
–Se viene una tormenta horrorosa –cruzó los brazos mientras miraba los relámpagos–. No creo que Mariano venga mañana a la noche hacer asado. Dicen que el clima va a estar así todo el fin de semana.
–Es Mariano. Es impredecible –el tono de Adelina intentó ser normal–. Una vez vino del conurbano en plena noche, andando en bicicleta y borracho. Gritaba que el One Piece estaba en Argentina y que podía pasar las paredes como caricatura, y se estrelló contra la pared de ladrillo.
–¿Cuándo fue eso?
–Hace un año y me sigue dando vergüenza y a la vez gracia. –Adelina sonrió ante el recuerdo.
–¿Tenes foto de eso? –el rostro de Daniela tenía una sonrisa de oreja a oreja.
–Busca en mi celular –Adelina siguió perfeccionando su boceto–. De milagro no se rompió los dientes. La foto que me mandó él debe ser de cuando estaba huyendo de los ladrones.
–¿Intentaron robarle?
–Sip.
Daniela buscó en el celular de su amiga las imágenes de ese acontecimiento tan bizarro. Después de encontrarlas, le devolvió el aparato a su dueña y siguió con sus asuntos.
Al poco tiempo la tormenta estuvo encima del edificio y los truenos fueron lo único posible de escuchar. Las gotas pasaron de ser unas pocas a miles y chocaban contra las ventanas. Las chicas tuvieron que cerrar todo para evitar que los pisos del departamento se mojaran. Una vez que todas las ventanas se cerraron, se prepararon para irse a dormir.
Daniela estaba frente al espejo pasándose el óleo para el cabello en los cortos tirabuzones pelirrojos, mientras Adelina esperaba a que su amiga terminara sus cuidados capilares. Tras varios minutos, la pelirroja se fue a su habitación dejando el baño libre. El agua caliente recorrió el cuerpo de Adelina y pasó jabón por todas partes. Luego se enjuagó el cabello necesitaba sacarse el estrés por la investigación y los dibujos. Salió de la ducha y Adelina se vio en el espejo.
La melena negra y lacia comenzó a formar hondas tras cepillarlo. El tatuaje de los huesos de la anatomía del esqueleto seguía dibujado en su piel y a pesar de que dejó de dolerle, era un recordatorio de que quizás iba a morir sino buscaba respuestas. Las ojeras debajo de sus ojos heterocromáticos eran muy notables, no había dormido tratando de buscar algo sobre la diosa nórdica de la muerte.
Adelina acercó su rostro al espejo cuando su ojo derecho comenzó a destellar de un verde esmeralda. Su iris se iluminó hasta volverse una pequeña llama. La muchacha se enjuagó la cara inmediatamente y volvió a enfrentarse a su reflejo. Esta vez su ojo derecho no ardía de color verde, sino que la mujer del féretro la observaba fijamente. Su mano huesuda tocó el hombro de Adelina y antes de que pudiera gritar desapareció por los gritos de Daniela.
–¿Estás bien Ade?
–Sí, estoy bien… –sus ojos volvieron a su reflejo– solo estaba buscando jabón para las manos.
–Están en el armario. Dejé de ponerlos en el tocador porque se caían.
–Bueno.
Salió del baño velozmente y fue a su dormitorio dándole una despedida a Daniela. Una vez cerrada la puerta, no tuvo ni una pizca de tranquilidad. Los escalofríos y el miedo al ver a esa mujer la iban a consumir por completo y deseó que todo fuera un mal sueño. Despertar sin tener que haber conocido a Agustín y el anonimato de su amigo, no haberse tenido que enfrentar al tal Smoke ni sufrir estas alucinaciones.
Se cubrió con las mantas y comenzó a leer el libro que tenía en su mesita de luz. Le faltaba poco para terminarlo, pero eso no ayudó a que pudiera relajarse. Pasó página tras página hasta que los párpados le pesaron y su mente no pudo seguir con la lectura. Dejó el libro en la mesita, se acomodó y por fin sus ojos pudieron cerrarse.
Adelina soñó con la mujer del féretro, una vez más. Estaba de pie con la cabeza abajo y su cabello negro cubría toda la cara. La joven comenzó a acercarse a la mujer, con paso lento, pero escuchaba sus susurros. Casi imposibles de percibir a menos que estuviera muy cerca.
–Heredera y elegida, elegida y heredera. El dios del fuego vendrá pronto. Tu camino está marcado, sangre y locura serán para los enemigos de mi carne –Adelina pudo escuchar mejor las palabras–. Tomaron algo que no les pertenece. El orden de la muerte fue alterado, manipulado, corrompido. Mi carne tiene que regresar al trono.
–¿Quién es usted? –Adelina tragó saliva– ¿Es Hela, la diosa de la muerte?
–Tomaron algo que no les pertenece. El dios del fuego mostrará los pasos –la mujer se contorsionó y Adelina se alejó–. Me quitaron todo. Los objetos a encontrar son el camino al trono para mi carne. Los enemigos deberán arrodillarse y suplicar misericordia.
La mujer siguió contorsionándose, los huesos que crujían llegaron a los oídos de Adelina y fue un sonido espantoso. El tatuaje de la anatomía del esqueleto comenzó a pudrirse y revelar carne en descomposición. Se acercaba a la muchacha, pero ella se retrocedió. Del sitio negro, los muertos se congregaron y se deleitaron con la escena. De las sombras los lobos se quedaron observando a la muchacha, estudiando sus movimientos. Las exhalaciones abruptas de la mujer al aproximarse más y más a Adelina, la aterraron y le produjeron escalofríos.
–¡LADRONES! –el grito hizo que Adelina callera al piso y se alejara de la mujer– ¡LO PAGARÁN CARO! Me quitaron todo. Lo que una vez se dividió volverá a unirse y será fuerte. ¡LADRONES! Mi carne los perseguirá hasta el final de los tiempos ¡LADRONES!
Adelina sintió que los muertos se abalanzaron sobre ella y gritó para alejarlos. Pateó, golpeó, rasguñó y fue en vano. El aullido de los lobos se hicieron presentes como un canto espantoso. Los gritos de la mujer se escuchaban más cercanos y Adelina sintió que las manos de la mujer estrujaron sus tobillos. Los muertos se alejaron y la mujer miró a la joven. El ojo derecho irradiaba fuego verde esmeralda y gritó con todas sus fuerzas:
–¡LADRONES!
Adelina despertó bañada en sudor. La tormenta no había parado y los truenos seguían resonando por toda la ciudad. Vio la hora y eran cerca de las nueve de la mañana. La chica dejó su celular sobre los libros y miró el techo pensativamente. Odió con todas sus fuerzas los sueños que tenía y se maldijo así misma por la ineptitud de sus actos en la montaña, el no haber huido cuando tuvo la oportunidad.
Se levantó de la cama y le dio inicio a su día. La tormenta no dio un ápice de detenerse, cuando parecía que iba a cesar volvía a arremeter con todo. Daniela y Adelina creyeron que las ventanas iban a romperse en mil pedazos y que la luz se cortaría.
La mañana pasó tormentosa y al mediodía se prepararon algo liviano por si a Mariano se le ocurría hacer una locura de hacer un asado en pleno diluvio. Tras terminar de comer, lavaron los platos y los secaron para hacer una siesta.
Los fines de semana eran casi los únicos días mayormente libres de preocupaciones y locuras del trabajo de las chicas. Podían ir a donde quisieran por esos dos días. Caminar, comprar, salir a tomar algo, cualquier cosa, pero el clima no estuvo del lado de ellas.
Durante la tarde aparte de dormir, se quedaron leyendo cada quién sus libros pendientes y ordenando las bibliotecas con música compartida entre las muchachas. En un momento tocaron la puerta y era Mariano con anteojos, remera, pantalón y ojotas mojadas. También en sus manos cargaba bolsas repletas de bebidas y algo de picada.
–¿No te diste cuenta que hay una tormenta encima de nosotros? ¿verdad? –dijo Daniela de forma obvia.
–Lo sé, pero aun así vine a comer con ustedes –el chico mostró una sonrisa y los paquetes–. Me pareció ver hace tiempo atrás milanesas y yo tengo antojo de milanesas con papas fritas, porque no puedo darme el lujo de comer un choripán.
–No vamos a comer hasta más tarde – dijo Daniela–. Confórmate con escuchar chisme y música.
Mariano entró y fue hacia la heladera a guardar las bebidas y la picada, después fue al comedor y sentó junto con las chicas. La charla duró hasta el anochecer y la música la pusieron cuando la tormenta se volvió más fuerte y el cielo se oscurecía. Contaron anécdotas, opiniones de celebridades y algunos chismes de colegas del trabajo.
La tormenta no cesaba entre el diluvio, los truenos y relámpagos, el trío comenzó a prepararse su cena al compás de las canciones reproducidas del celular mediante el parlante. Adelina sacó las milanesas y calentó el aceite, Daniela peló las papas y Mariano sirvió las bebidas al mismo tiempo que preparaba la picada.
En un momento, el celular de Daniela reprodujo Devil Woman y ella acompañó en coro en el estribillo a Mariano. Adelina no paró de reír ante esas locuras, mientras cocinaban y después de presionar, la chica se les unió y el dúo victoreo ese pequeño atrevimiento. Vio a Mariano y Daniela bailar como si estuvieran en un club, se movían tan a la par que Adelina sintió felicidad. Prefirió no unírseles, bailar frente a sus amigos le daba vergüenza, con cantar era suficiente para ella.
Por esos instantes dejó de importarle sus sueños macabros y los tatuajes. Olvidó a los Lin Kuei y al dios del fuego. Cantar mal y pasar con sus amigos en un día de tormenta era más de lo que podía pedir y no iba permitir que le quitaran eso.
El vagabundo miraba fijamente una ventana del edificio. Más concretamente hacia uno en el que se escuchaba música y tres jóvenes disfrutando. El vagabundo sonrió ante ese momento y rememoró tiempos anteriores con viejos amigos de líneas de tiempo pasadas. El hombre dio media vuelta y de sus manos comenzaron arder sin quemar la carne. Sus extremidades se movieron y el fuego naranja y azul, como línea recta, se dirigieron hacia la nada y formaron un círculo.
Del portal salieron tres hombres vestidos de combate, llevando un color diferente. Uno vestía de azul y tenía mechones sueltos del rodete de su cabello. Se podía sentir frialdad y su mirada reflejaba superioridad. El hombre a su costado iba de amarillo con un tatuaje de escorpión en el brazo. Portaba un kunai atado a una soga e irradiaba calidez. Y detrás de ellos había un joven llevaba un traje negro ceniciento con un karambit y un cuchillo de caza en el cinturón. Su cabello era del color del humo y arriba de uno de sus ojos grises tenía una cicatriz trazando su ceja y un poco de su frente.
Los tres se inclinaron y unieron un puño a su palma reverenciándose al vagabundo que se había sacado su capa. Su cabello negro, atado en un medio rodete les hizo un además para que el trío se pusiera de pie.
–¿A quién buscamos en estos territorios, Lord Liu Kang? –el hombre de azul preguntó–. Ya tenemos a muchos representantes para el torneo.
–Falta un último campeón para que participe –se volteó una vez más al edificio–. Más bien campeona.
Los tres condujeron sus miradas hacia donde dirigía la de Liu Kang. El departamento dónde se oía la música y a jóvenes riendo. Se pudo ver por las ventanas a una chica de cabello negro, largo y lacio mirar lo que cocinaba en la olla y al mismo tiempo vislumbrando a sus dos compañeros cantar.
–Vamos Adelina –dijo la chica de cabello rojo y corto–. No seas amarga. Copate y canta. No nos dejes así.
–Sí, dale –el muchacho rubio y de cabello largo alentó–. Después seguís mirando la comida.
Unas estrofas cantadas por el dúo siguieron insistiendo a que la chica llamada Adelina cantara. Tomaron unos trozos de lo que parecía carne para después beber y seguir entonando las letras.
–Dale Ade –siguió insistiendo la chica de cabello rojo–. …Then I looked in those big green eyes/And I wondered what I'd come there for…
La joven de cabello negro se resignó y comenzó a cantar al mismo tiempo que la pelirroja:
–She's just a devil woman –el rostro de su compañera sonrió más de lo que podía.
–With evil on her mind –el muchacho cantó.
Las chicas entonaron las letras, seguido del joven hasta que el estribillo terminó y el chico continuó con el canto. Mientras tanto, los cuatro extraños miraban desde abajo la escena. El chico vestido de azul como el de amarillo tenían una primera impresión bastante pobre de las muchachas y su amigo. Por otro lado, el hombre de negro ceniciento le causó gracia y a la vez extrañeza que esa mujer de cabello negro fuera la misma que le había dado una pelea hace unos días en las montañas y saltado hacia el vacío.
–Adelina Acosta puede ser una de las campeonas de la Tierra –Lord Liu Kang puso sus manos en su pecho–. Es una mujer que valoriza la estrategia, el conocimiento para el combate y estudiar al enemigo, Bi Han.
–No parece una mujer de conocimiento, Lord Liu Kang –el hombre de amarillo se acercó más a Liu Kang–. Quizás no esté a la altura como no lo está el señor Cage.
–Las apariencias suelen ser engañosas, Kuai Liang –el vagabundo avanzó hacia las puertas del edificio–. Ella sola dio una buena pelea a Tomas y uno de sus aprendices.
–Es muy ágil, hermanos –el chico de cabello ceniciento se acercó más a sus hermanos–. Logró escalar, entrar a Arctika y luego saltó al vacío en esas ruinas que encontró en nuestro hogar.
–Un acto suicida e impertinente, Tomas –espetó el de azul–. Un Lin Kuei no haría semejante locura.
–Como he dicho, Bi Han, las apariencias suelen ser engañosas y ella tiene un gran camino que recorrer junto con los demás representantes.
Los tres dejaron de contradecir al hombre, sobre todo Bi Han con una mirada de amargura. Vieron a Lord Liu Kang abrió las puertas y los tres lo siguieron. Llegaron hacia donde estaba el ascensor y al lado se hallaban las escaleras. El hombre de ojos blancos se dirigió hacia estas y los tres ninjas lo acompañaron hasta llegar al piso donde se escuchaba música y risas estruendosas.
Daniela Ramoter apenas pudo escuchar el timbre y se acercó al pequeño agujero de la puerta para ver quién era la persona molestando a horarios tan imposibles en un sábado tormentoso. Su ojo café observó detenidamente a las cuatro personas que molestaban y vio a cuatro hombres extraños. El que estaba frente a la puerta tenía medio rodete y una banda de color negro y otros detalles atado a la frente, y ojos blancos. Su vestimenta parecía ser tradicional de China y blanca. Uno de los extraños vestía de azul, otro amarillo y el último negro ceniciento. El cabello fue lo más sorprendió a Daniela, ya que era del color del humo… ¿cabello ceniciento?
¿Traje de combate extraño? ¿cabello del color del humo?
Smoke.
Era imposible que hayan podido encontrar a Adelina ¿cómo lo hicieron? La chica apartó su ojo del agujero de la puerta. Su sonrisa se apagó y vio a su amiga charlando con Mariano sin ningún inconveniente. Esto era un gran problema y una porquería. Se acercó rápidamente al sillón sacó la escopeta que tenía oculta. La cargó y se dirigió hacia sus amigos.
–¿Dónde tenes el rifle? –preguntó apresuradamente Daniela.
–En mi habitación –la muchacha fue hacia la mesa donde se encontraba el televisor y de los cajones sacó dos ametralladoras–. ¿Qué pasa Daniela? Estas asustando.
–Creo que ese pelotudo al que te enfrentaste en las montañas nos encontró.
El rostro de Adelina palideció.
–¿Cómo?...
–No sé y no sé con certeza si es él –Daniela le entregó las ametralladoras a Mariano–, pero creo que se trajo a la caballería.
–¿Cuántos más se trajo? –el muchacho cargó las armas.
–Tres y no son agradables –el sonido del timbre sonó una vez más–. Voy a tratar de hacerme la idiota. Mariano te quedas en la cocina y oculta bien las armas, serán nuestro ataque sorpresa si se llegan hacerse los picantes. Vos quédate en tu habitación con ese rifle cargado y listo para disparar.
–No voy a dejarlos aca y morir por mí –Adelina se levantó–. Yo los metí en este lío, yo también voy a pelear.
Daniela revoleó los ojos y supo que su amiga no iba a ceder, porque los tres eran así. No toleraban ver a uno de sus seres queridos hacer locuras.
–Esta bien –Daniela fue hacia la puerta–. Si no puedo despistarlos abrís la puerta de tu habitación mostras el rifle y vemos que ocurre después.
–¿Ese tu plan? –la voz de Mariano se notó la confusión.
–Es lo mejor que podemos hacer con poco tiempo.
El timbre volvió a sonar.
–¡YA VOY! –el grito de Daniela.
Adelina corrió hacia su habitación y tomó su rifle ubicado debajo de su cama. Buscó los cartuchos y cargó el arma con mucho sigilo. Su oreja se pegó hacia la madera de la puerta y pudo escuchar la conversación. Rezó para que esos cuatro extraños fueran una falsa alarma y seguir con una noche tranquila.
–Lamento la tardanza. La humedad hace que la madera se infle y cueste abrirla –la voz de Daniela se volvió normal–. El partido de Boca no es hasta dentro de unos días señores.
–Buenas noches –un hombre habló–. Lamentamos interrumpir su noche, pero estamos buscando a Adelina Acosta.
–No me suena ese nombre, señor. –Daniela sonó muy convincente–. ¡Mariano! ¿Conoces a una Adelina?
–¿A quién? –Adelina se alegró de que Mariano interpretara bien su papel de sordo.
–Adelina Acosta.
La muchacha escuchó los pasos de su amigo dirigiéndose a la puerta.
–No escuché ese nombre. Lamentamos no poderlos ayudar caballeros, que tengan una linda noche.
El corazón de Adelina había comenzado a relajarse, pero antes de que pudiera girar el picaporte, el timbre volvió a sonar en el departamento.
–Sabemos que Adelina Acosta esta aquí, Daniela Ramoter –el hombre habló una vez más y su tono siguió tranquilo–. ¿Nos permites pasar?
–Mira flaco –el tono de Daniela se tornó oscuro y amenazante–, no sé quién sos ni me importan tus putos subordinados y tampoco sé como conseguiste mi nombre. No sé quién es esa Adelina Acosta y váyanse de mi casa.
–Queremos darle una propuesta a su amiga.
¿Una propuesta? ¿Qué se refería ese extraño? Adelina apretó más su rifle contra su cuerpo y le quitó el seguro al arma. Agudizó más su oído.
–Esta es la propuesta que te doy hijo de puta –la voz de Mariano se volvió amenazante–. Ahora ándate vos y los pajeros que tenes atrás.
–Es una falta de respeto dirigirte de esa forma al Gran Maestro de los Lin Kuei.
Todo el departamento se enfrió y Adelina sintió escalofríos en toda la columna. Escuchó las quejas de sus amigos y el rechinar de la puerta. Salió de su escondite y apuntó hacia la entrada donde estaban los invasores. Al igual que ella, Daniela y Mariano apuntaron hacia los invasores. Sus miradas eran calmas para la sorpresa de Adelina.
Ella pudo analizar mejor a Smoke que en las montañas. En su cinturón no solo tenía el karambit sino también un cuchillo de caza y bombas de humo. Usaba la distracción como ataque y un buen manejo en las armas blancas. Tendría que usar la fuerza de Smoke a su favor. El chico de amarillo llevaba en el cinturón un kunai unido a una soga, traería problemas si quería usar a Daniela o Mariano como rehén para que Adelina cediera. El hombre de azul le fue más difícil de analizar, no poseía ningún arma. Lo único que pudo sacar de él era el más fuerte. Por último, el cuarto hombre le resultó familiar. Los ojos blancos del extraño analizaban a Adelina, Mariano y Daniela, no solamente su exterior sino también su interior. Parecía conocer más cosas que ellos no sabían, como si fuera testigo de sus vidas.
–Te pondré en tu lugar, insolente –gruñó el ninja de azul–. Tu amiga no debió entrar a territorio Lin Kuei.
–Ponele voluntad a tus amenazas, la puta que te parió –Mariano apuntó hacia el ninja–. No te metas conmigo, sino queres que te de un boleo en el orto.
Los tres estuvieron atentos a cualquier movimiento brusco que hicieran alguno de los atacantes. El frío de la habitación les dio escalofríos. El ninja de azul miraba con mala cara Mariano desde que le contestó mal y este avanzó hacia él. El chico sin dudarlo le disparó con las ametralladoras, pero las balas nunca atravesaron el cuerpo. Una pared de hielo se interpuso entre las balas, invocada por las manos del extraño.
Adelina, Mariano y Daniela quedaron estupefactos por lo que acaban de presenciar, pero no tuvieron tiempo para reaccionar ya que el ninja de azul atacó a Mariano. Él logró defenderse usando los antebrazos y logrando asestarle varios puñetazos a su contrincante, luego de perder las armas. Pero esa defensa trastrabilló cuando el hombre vestido de azul usó sus poderes para crear agujas de hielo. Mariano se escudó con una silla que tomó en su retirada y corrió hacia el ninja para poder atacarlo. Le asestó el asiento en toda la cara y este calló al suelo.
Daniela apuntó hacia el oponente de Mariano, pero antes de poder disparar, el kunai del ninja amarillo interceptó la escopeta y empezó a tirar para sacarla de las manos de la chica. Tomó ventaja de eso y apunto hacia el chico, este logró esquivar el disparo por los pelos. Daniela tomó el cuchillo de la mesa y cortó la soga antes de que el kunai le volviera a causar problemas.
El hombre de amarillo se abalanzó rápidamente hacia Daniela y ambos cayeron sobre la mesa, y esta se rompió por el peso de los dos. La joven intentó forcejear y poder darle un golpe a su contrincante con la escopeta. Sus intentos fueron en vano, puesto que el extraño alejó el arma. Daniela aprovechó la aproximación del rostro de su enemigo para escupirle y liberarse de él. Con un sonido de disgusto el chico retrocedió y Daniela tomó ventaja para darle un golpe con la culata del arma.
Por el lado de Adelina, mantuvo firme el rifle para evitar que Smoke no se lo quitara. La chica tenía que encontrar una forma de sacarle el cinturón antes de que usara las bombas de humo como distracción. Adelina vislumbró a sus pies un mantel, luego de que Daniela alejara al ninja de amarillo tras haber roto la mesa. La joven levantó el mantel con rapidez y lo lanzó a la cara de Smoke. Cuando el rostro del chico fue cubierto, Adelina se abalanzó hacia él dándole un puñetazo y le quitó el cinturón. Luego, le dio una patada que alejó al hombre de ella y tiró muy lejos la ventaja con la que contaba Smoke.
–¡Ya basta! –gritó el cuarto extraño y de su cuerpo salió fuego azul y naranja.
Los seis dejaron su riña, pero Mariano seguía sosteniendo la silla como un bate de beisbol.
–Dame un segundo –dijo el muchacho mientras extendía el dedo índice. Volvió a golpear con la silla a su contrincante tumbado en el suelo y este solo pudo soltar un gruñido–. Listo ahora sí.
–Suficiente Mariano Baldor –el extraño lo retó como si fuera un niño–. No vinimos aquí a saldar asuntos por errores. Hemos venido a darle una propuesta Adelina Acosta y que podría cambiar el rumbo de su vida.
Adelina no soltó el arma, pero sí se quedó atónita con las palabras de ese extraño.
–Tu cara me resulta conocida…
–¡Es Hefesto con aspecto de Bruce Lee! –exclamó Daniela automáticamente–. El dios del fuego según los griegos.
–No lo es Daniela –Adelina bajó el arma–. En los mitos tiene la cara deformada y está rengueando por como Hera lo tiró del Olimpo. Este tipo ni de cerca cumple con la descripción de Hefesto.
–En efecto Adelina, no soy Hefesto, –apaciguó las dudas de las jóvenes–. Soy Liu Kang, dios del fuego y protector de la Tierra.
“El dios del fuego tiene la respuesta” “El dios del fuego vendrá pronto” “El dios del fuego mostrará los pasos”. El cerebro de Adelina comenzó a girar sus engranajes ¿El dios que la mujer del féretro hablaba? ¿Le iba a dar respuestas a sus tatuajes?
–Sos el vagabundo que estaba afuera –dijo Adelina.
–¿Cómo que protector de la Tierra? –preguntó Mariano.
–Vinimos a ofrecerle a Adelina un camino como uno de los campeones de la Tierra –Liu Kang se acercó a los tres jóvenes–. Es un camino que puede cambiar su vida.
Adelina desconfiaba de las palabras de Liu Kang, pero tampoco era tonta para no creerse que ese hombre era un dios y no un producto de su imaginación. Literalmente de su cuerpo salió fuego. Sus subordinados también tenían dones bastante peculiares. Bajó el arma y les preguntó a los extraños:
–¿Tienen hambre?
–Nos gustaría poder acompañarlos en su cena –dijo Liu Kang.
Después de preparar la pequeña mesa que tenían en el comedor, Adelina, Mariano y Daniela fueron hacia la cocina y cada quién se dividió las tareas para la cena y ayudar con las heridas de sus “invitados”. Adelina cortó más salame y fiambres para la picada y al mismo tiempo freír más milanesas y papas, al compás de Sex de Starbenders. Mientras que Mariano y Daniela ayudaron con las heridas a los tres ninjas y tanto el ninja de azul como de amarillo miraban con hostilidad las acciones del dúo. Nadie confiaba en nadie y a cualquier movimiento estaban listos para asesinar.
–Necesitan hielo para esos golpes, fans de Boca –dijo Daniela mientras sacaba las bolsas congeladas–. Esto les puede ayudar y para vos tenes el baño a la izquierda.
–Me llamo Kuai Liang –respondió el ninja de amarillo–. ¿Por qué crees que necesito el baño?
–Porque te escupí en la cara –Daniela sonreía mientras iba hacia donde estaba Mariano–, y creo que no te gustaría tener el olor y la sensación de mi saliva en toda la jeta, aparte de que es asqueroso lo que hice. Además de una buena demostración de mi gentileza, por más que me hayas roto la mesa, que cuesta casi un ojo de la cara comprar una nueva y decente.
Kuai Liang no pudo contradecir los dichos de Daniela y se dirigió hacia el baño, mientras que el ninja de azul miraba de manera hostil a Mariano. Seguramente la golpiza con la silla debió afectarle el orgullo. Por otro lado, Smoke se acercó por detrás a Adelina que estaba pérdida en sus pensamientos, la comida y la música.
–Perdona –ante las palabras Adelina apuntó con el cuchillo la garganta del joven–. Quería saber dónde tiraste mi cinturón. No pensaba molestarte.
–Busca –contestó agresivamente la chica y se volteó para seguir cortando el salame–. Dios te dio el don de la vista, úsalo.
–No era mi intención enojarte porque hallamos roto tu mesa.
–Te estás equivocando de mi porqué –Adelina volteó una vez más y se subió la remera para que el chico viera su vientre cicatrizado y parte de sus tatuajes–. Por esto estoy enojada, porque el mamerto que se va a sentar a mi mesa es el mismo que intentó matarme.
–Lamento haberte causado esa herida –dijo el chico, se notó la aflicción en su voz–. Debí esforzarme en evitar que saltaras y convencerte de que salieras de Arctika.
–Veremos si te ganas mi perdón, Smoke –dijo Adelina en un mal tono.
–¿Cómo sabes mi título?
–Cuando me oculté de vos y de tu amigo escuché una de sus conversaciones y supe tu apodo –Adelina sacó una milanesa de la olla y escurrió el aceite–. Todavía lo recuerdo porque no sabía si vos y tu grupo terrorista iban a matarme.
–No somos malos.
–Seguro y yo soy Goku –contrarrestó Adelina sarcásticamente.
Liu Kang intentó apaciguar la situación ofreciendo ayuda a la joven, pero ella se negó amablemente. Mariano y Daniela se curaron mutuamente las heridas hechas por la riña, pasándose hielo por los golpes y revisando si no tuvieron algún contratiempo.
Una vez que Adelina terminó de cortar los fiambres, servirlos en la mesita del comedor y ofrecer bebidas, continuó friendo las milanesas y las papas. Luego preparó la ensalada y cortó los panes para armar sanguches. Cuando las milanesas terminaron de freírse, la joven las puso en los panes y les agregó ensalada para acompañar. Luego llevó los platos a la mesita del comedor y los siete comenzaron a comer.
El silencio se podía cortar con un cuchillo, mientras que afuera la tormenta no cesó. Los relámpagos y truenos hacían que el cielo destellara y rugiera. Adelina, Mariano y Daniela miraron atentamente a los cuatro y estos igual.
–Apreciamos la hospitalidad que poseen –dijo el dios tras terminar su sanguche.
–No hay de que –respondió Adelina mientras masticaba una papa–. Ahora explícame, Liu Kang ¿a qué te referís con que soy campeona de la Tierra?
–Fue elegida para participar en un torneo que definirá la victoria de la Tierra contra el Mundo Exterior.
–¿Mundo Exterior? –preguntó Daniela mientras agarraba una rodaja de salame–. ¿Qué país ese es ese? No está en ninguno de los mapas.
–En efecto Daniela Ramoter –dijo el dios–, el Mundo Exterior es un reino entre los diversos que existen. Muchos de los habitantes prefieren que estemos en guerra con ellos, aunque estemos en paz, pero preferimos mostrar nuestra fuerza en el combate como símbolo de defensa. Además de contar con el clan Lin Kuei como defensores de la Tierra.
–Sinceramente creí que eran un grupo armado –dijo Adelina–. Intentaron matarme.
La mirada de la joven se posó hacia Smoke que comía rodajas de salame con queso como si fuera un manjar de ricos. Mientras que sus dos amigos apenas tocaron algo de la comida y observaban de forma crítica a los invitadores. Ante las palabras de Adelina, Liu Kang río.
–No lo son Adelina Acosta –el dios masticó otro sanguche–. Como mencioné antes, se dedican a ser nuestras defensas. Bi Han es el Gran Maestro del clan y tanto sus hermanos, Kuai Liang como Tomas son los mejores ninjas.
La mano de Liu Kang se extendió en el ninja de azul, Bi Han y este mostró orgullo a su título de Gran Maestro, al igual que el Kuai Liang, el ninja de amarillo. Pero Smoke, Tomas, fue el único que no mostró ese orgullo por su título, ya que seguía enfocado en la comida.
–Entonces ¿por qué fui elegida para este gran torneo con el Mundo Exterior? –preguntó Adelina.
–Porque tú mostraste unos valores y cualidades que pueden ser representados para ser una campeona de la Tierra –dijo Liu Kang como si hubiera dicho lo más obvio del mundo.
–¿Y nosotros? –preguntó Mariano.
–Si ustedes quieren ser parte de los campeones de la Tierra deben ir conmigo y Adelina a la Academia Wu Shi –la mirada de Liu Kang se dirigió a los amigos de Adelina–. Aprenderán tanto del Mundo Exterior como de los protectores de la Tierra.
–¿Irnos? –Adelina se quedó perpleja–. ¿Por cuánto tiempo?
–Unos meses –dijo Liu Kang mientras tomaba un poco de su bebida–. Necesitarán entrenar y pulir todas sus técnicas de combate.
–¿Y nuestros trabajos? –Daniela preguntó dejando el plato en la mesa–. Tenemos acá una vida. No podemos desaparecer sin más por unos meses. Las cuentas, mis noticias, la mesa. Por cierto, los tres, me deben una mesa… Corrección, nos deben una mesa.
–Estamos ocupados los tres –dijo Adelina–. Estoy con una investigación y si me ausento por mucho tiempo voy a perder la plata.
Abandonar todo por un torneo que ni siquiera tenía intenciones de participar. Había cosas más importantes en las que debía enfocarse, pero su cerebro volvió a trabajar y cuestionarse varias cosas. ¿Sería Liu Kang el que la mujer del féretro hablaba? ¿Podría sacarle los tatuajes o darle más información sobre la diosa Hela? ¿Sabría algo sobre algún desafortunado que enloqueció hasta morir por culpa del arma nórdica o de los otros dos artefactos que había visto en sus alucinaciones?
Adelina desconfiaba de los cuatro sujetos, no pensaba relatarle nada a Liu Kang sobre la daga o el mapa hasta ver si el dios era una amenaza o alguien en quien confiar. Tampoco les agradaba los tres Lin Kuei, sospechaba que en algún momento la matarían por haber entrado a sus tierras luego de ese torneo con lo que llamaban Mundo Exterior.
El dinero que iba a perder si se ausentaba por mucho tiempo era otra de sus preocupaciones. Había otros arqueólogos con las mismas habilidades que Adelina que podrían hacer que Agustín, su cliente, quisiera romper su contrato con ella.
–Este torneo pondrá un nuevo rumbo a sus destinos –dijo Liu Kang–. Sería un honor que los tres representaran a la Tierra.
–Me dejas un segundo hablar con mis amigos –dijo Adelina con una sonrisa, mientras se ponía de pie–. En privado.
Mariano y Daniela se pusieron de pie y al mismo tiempo se escucharon gritos de los vecinos. Adelina y Daniela revolearon los ojos y se sintieron avergonzadas porque sus invitados tuvieran que ver el lado malo de su departamento. El trío se fue al cuarto de Adelina.
–¿Qué opinan de lo que acabamos de escuchar? –preguntó la joven en cuanto la puerta se cerró.
–Esos tres del clan tiene una mina de oro de problemas –soltó Mariano señalando la puerta–. Valdría para una tesis de psicología y tener mi título sin tener que cursar devuelta.
–El de azul está lindo y el amarillo también –dijo Daniela–, pero no quita que quiero que nos paguen la mesa. Con lo otro no sé qué decir… es una locura que a la vez le creo a ese dios del fuego.
–Coincido con vos, Dani –habló Mariano y se cruzó de brazos–, esto es algo simplemente imposible ¿Un torneo? ¿Para qué? ¿Por qué se hizo?
–¿No escuchaste lo que dijo Liu Kang? –preguntó Adelina.
–No.
–Según él, para demostrar la fuerza ante el Mundo Exterior y mantener las defensas –Adelina se sentó en su cama–. Literalmente parece cierto lo que dice, le salió fuego del cuerpo y el de azul conjuró hielo de la mano y casi te mata Mariano.
–¿Vas a irte a ese torneo? –preguntó Daniela sin titubear y posó su mirada en la de su amiga. Al mismo tiempo se escucharon más gritos de sus vecinos.
–No lo sé –sacudió la cabeza–. Voy a perder plata y si vienen conmigo también van a perder mucha plata en esos meses que no sé cuántos van a ser, pero a la vez siento que me va a poder dar respuestas.
–¿Respuestas? –cuestionó Mariano.
–Los sueños que estoy teniendo me hacen dudar si debo ir o no –dijo Adelina preocupada–. La mujer del féretro varias veces hablaba de un dios del fuego que iba guiar el camino.
–Son sueños Adelina, simplemente representan un lado oculto de tu subconsciente como dice el maldito Freud –dijo el muchacho.
–Mariano, esos malditos sueños hablaron de Arctika y en ese mismo lugar una puta daga maldecida me hizo tatuajes y alucinaciones –Adelina mostró su brazo y abdomen–. Esas alucinaciones me siguen apareciendo a veces sobre muertos y esa mujer gritando una y otra vez. ¿Si se vuelven constantes hasta tal punto que no pueda diferenciar la realidad?
–Tendríamos que mínimo ponerlo en duda –dijo Daniela mientras daba vueltas–. Sí, esto de un dios es verdadero. Pero los sueños de Adelina pueden serlos y la daga, quizás, debe tener una maldición hacia cualquiera que la toque. Las alucinaciones no creo que llegarán al punto que estás diciendo, pero hay que ver si ese dios puede darnos alguna guía sobre cómo hacerlas desaparecer… digo, si aparecieron de forma mágica deben sacarse de forma mágica.
–¿Debería ir entonces? –preguntó Adelina.
–Iremos –dijo Mariano.
–¿Pero sus trabajos? –se alarmó la joven–. Yo puedo justificar con algo medianamente, pero ¿ustedes?
–Nos las ingeniamos. Van a ser unas buenas vacaciones.
–No lo sé –dijo Daniela con duda en su voz.
–Vas hacer entrevistas que no involucren riesgos y estar casi al pedo –contra ofertó Mariano.
 –Está bien, me uno a la aventura.
–No me siento cómoda que ustedes vayan –dijo Adelina.
–Muy tarde, ya decidimos –dijo Daniela y una sonrisa adornó su rostro.
–Los Lin Kuei podrían representar a la Tierra en esta ocasión, Lord Liu Kang –escupió Bi Han–. Estos tres no pueden ser aptos para representarnos.
–Tienen verdaderas habilidades, aunque ellos no lo sepan –dijo Liu Kang tranquilamente.
Tomas se quedó en silencio viendo como la conversación entre el dios del fuego y sus hermanos continuaba. El joven de cabello grisáceo se enfocaba en la comida que sus hermanos apenas habían tocado, no sabía cómo ellos se negaban a probar estas delicias.
Le era un misterio cómo la misma chica a la que había intentado asesinar en Arctika tenía un gran talento en la cocina.
–Ella y sus amigos ni siquiera tienen una buena base de alimento para que puedan desarrollar una técnica de combate –dijo Bi Han.
–Ese amigo fue el que te dio un sillazo en la cabeza –dijo Mariano Baldor, mientras la puerta cerraba y Adelina Acosta y Daniela Ramoter miraban con mala cara al hermano mayor de Tomas.
–Eres un imprudente e inmaduro, un…
–Es una falta de respeto que los invitados insulten la comida del invitador –dijo Adelina agresivamente–. Si querías otra cosa, Gran Maestro, te hubieras ido a Palermo o a tu casa.
–Bi Han es suficiente –el tono de advertencia de Liu Kang hizo que el se contuviera.
–Señor Liu Kang, nos conmueve su propuesta sobre ser campeones de la Tierra –dijo Adelina–, y nos gustaría estar con usted en el torneo.
El dios sonrió ante esas palabras, al igual que Tomas. Sus hermanos mostraron duda en sus rostros, pero al menor no le importó mucho. Pensó que esas tres personas darían su mejor esfuerzo para representar a la Tierra.
Pero hubo algo que le hizo ruido en la cabeza y fue Adelina. Cuando la conoció hace unos días estaba alterada y llorando por la presencia de Tomas y su ayudante. Sospechaba que había encontrado algo en esas ruinas de las montañas… o vio algo que la aterrorizó.
Esas ruinas, ni los propios Lin Kuei conocían de su existencia y pasó sin mucha relevancia a los ojos de Bi Han. Pero a Tomas le causaron un verdadero terror. Cuando puso un pie en ese sitio, sintió que las dos estatuas de la entrada lo miraban como un invasor, alguien que vería muerte si no se marchaba de inmediato. Quizás la muchacha percibió lo mismo que Tomas o incluso más odio, le es un misterio saberlo en esos ojos tan misteriosos y extrañamente cautivadores.
–Me alegra que hayan tomado esa decisión.
–¿Cuándo nos marchamos? –preguntó Daniela.
–Mañana al atardecer los llevaré a la Academia Wu Shi –Liu Kang se puso de pie y Tomas y sus hermanos lo imitaron–. Lleven lo necesario.
Los cuatro se dirigieron a la salida y tras despedirse de los tres jóvenes se marcharon a las calles. La lluvia seguía, pero el aguacero se detuvo para ser una llovizna. Liu Kang fue hacia el mismo lugar donde antes había conjurado el portal y una vez más las llamas azules y naranjas formaron el portal. Los cuatro hombres se perdieron en esa negrura infinita completando así su misión.
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jorgema · 2 years
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Manifiesto de una realidad: la hermandad de «Las grietas del alma y los fragmentos del corazón»
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Todos estamos rotos, a profundidades distintas y con fragmentos más o fragmentos menos, pero todos estamos rotos. Rotos por circunstancias diversas y por razones con nombres diferentes, con consecuencias parecidas o diametralmente dispares, pero todos estamos rotos. Algunos llevan rotos varios años, cargando con su peso por décadas y otros tan reciente aún, que el presente no ha muerto para ellos. Varios están tan rotos que su mirada los delata, mientras que otros tan expertos en ello y con máscaras tan bien elaboradas, no permiten ver a simple vista las grietas ni huecos que lastiman sus almas.
Pocos han comenzado a repararse, mientras que otros aún sufren al aceptar la profundidad de sus rupturas. Sin embargo, todos estamos rotos. Por eso, por humanidad y por saber qué es lo que se siente estar así de fragmentado, debemos ser más empáticos, pacientes y respetuosos los unos con los otros. Teniendo siempre presente que es nuestra hermosa responsabilidad cuidar los corazones de las personas que llegan a nosotros, no porque podamos sanar un corazón en ese estado (ya que solo su portador puede comenzar ese proceso), sino porque podemos evitar romperlo más, no dañarlo tanto como para hacerle pensar a esa persona que su corazón no tiene reparación.
Todos estamos rotos, pero todos podemos ser conscientes de esa realidad para no lastimarnos más y acompañarnos en ese difícil proceso de reconstrucción. Pues todos estamos juntos en esta hermandad de «Las grietas del alma y los fragmentos del corazón».
— La semilla de la humanidad || @jorgema
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hope you got your things together, hope you are quite prepared to die looks like we're in for nasty weather, one eye is taken for an eye
𝐁𝐀𝐃 𝐌𝐎𝐎𝐍 𝐑𝐈𝐒𝐈𝐍𝐆 ; décimo primer capítulo.
Entre la densidad de las noches que agrían el paladar de los vástagos y las nevadas cada vez más molestas, sólo los humanos pueden darse el placer de comenzar el año con un espíritu renovado. 
Con la carga de la muerte de decenas de vástagos sobre sus espaldas y una culpa que parece infundada, muchos están aprendiendo a navegar en una ciudad que ahora perciben con nuevos ojos. Los recién llegados de Lasombra han ganado escasa empatía entre sus pares en el Sabbat, pero ¿qué queda para el resto? Sin guía alguna, aquellos que no saben aún a qué clan pertenecen y se entremezclan con quienes pueden, ¿de qué alma cruel obtendrán una pizca de misericordia? 
¿Te creías vigilado hasta en tus sueños? La seguridad en la ciudad se ha duplicado, y los territorios que alguna vez fueron el bastión de los anarquistas han caído en manos de la Camarilla. Aquel que alguna vez soñó con liderar una revolución ha desaparecido, dejando un vacío de poder que ni Gery ni ningún otro rebelde ha osado llenar. Los habitantes de estas tierras, ahora bajo el control de la Camarilla, no pueden evitar lanzar miradas de desdén a sus nuevos guardianes.
Las vías de escape, ya sea por tierra, aire o mar, han sido estrechamente vigiladas. No importa el destino que busques ni la hora en la que lo intentes; algún vástago oculto te hará volver, sin importar tus intentos de eludir su mirada. Incluso aquellos que pensaron que los subterráneos eran un refugio seguro para sus oscuros placeres han descubierto que la fiesta ha llegado a su abrupto fin, de la manera menos esperada. La sombra de la Camarilla se cierne sobre cada rincón, pero muchos juzgarán lo tarde que han llegado a esto. 
¿Acaso han sido demasiado indulgentes? ¿Débiles? ¿Cuál es el adjetivo preciso para describir a líderes que optaron nuevamente por ocultar sus rostros? El Príncipe se mantiene en reclusión tras el ataque que lo convirtió en el epicentro, mientras Aiko, la Arpía, asume la responsabilidad de todas las comunicaciones y órdenes que descienden desde primera línea. Como siempre, los rumores acerca de la ausencia del líder supremo no dejan de propagarse, pero mejor no susurres demasiado fuerte si no quieres que uno de los suyos te tape la boca. 
Conflictos de más alto nivel han bajado a la tierra misma, y las disputas entre vástagos no dejan de entreverse. Quienes han perdido a alguien a manos de los shovelheads no tardarán en culparlos y cuestionar su caminata bajo la luna, mientras que otros también podrían poner aquel peso sobre quienes fallaron en ayudarlos y defenderlos. La ciudad se sume en un torbellino de tensiones y desconfianza, donde cada sombra es sospechosa y cada palabra podría desencadenar la furia de aquellos con sed de sangre y venganza.
El abandono de los antiguos no ha sido pasado por alto por nadie, y mientras que navegar por terreno inestable puede ser un desafío constante, peor es no tener dónde caerse muerto. Es hora de tomar decisiones. ¿En quién recae tu lealtad?
𝐀𝐂𝐋𝐀𝐑𝐀𝐂𝐈𝐎𝐍𝐄𝐒 𝐎𝐎𝐂.
¡Bienvenides a la decimosexta actividad, murcielaguitos! Durante esta actividad mientras los vástagos nuevamente se enfrentan a la incertidumbre de ser convertidos una vez más en daños colaterales por sus antiguos, deben de aprender a sobrellevar las repercusiones en su no-vida, o sería mejor decir, dentro de los barrotes de la jaula de oro que la Camarilla ha impuesto para ellos, ¿Qué clase de trato destinaran hacia los shovelheads? ¿Podrán hacerse cargo de las decisiones que han tomado para sobrevivir? ¿Se conformaran con seguir al margen? 
Ya que esta actividad es más bien libre, los invitamos a explorar las locaciones y situar a sus personajes en los lugares que deseen. Durante esta actividad, también les acercaremos diversas intervenciones y una posibilidad de aumentar sus disciplinas que será explicada a más tardar el día de mañana en el blog correspondiente.   
⦾ Este evento se dará la semana del 3 hasta el 10 de Enero para los vástagos.
⦾ Se desarrollará a través de starters abiertos. Apreciamos la reciprocidad por lo que antes de abrir un starter recuerden responder al menos tres publicaciones que ya estén en el blog, una vez alcanzadas las notas deseadas, son libres de eliminar la publicación de dicho apartado. No olviden rebloguearlos en el blog de starters. 
⦾ Durante esta actividad, el código de vestimenta será libre. Están invitados a publicar lo que están vistiendo sus personajes y luego rebloguearlo en el blog de ediciones. 
⦾ Queremos recordarles que, a pesar de ser un grupal de temáticas sensibles, nuestra prioridad es la comodidad de todes nuestres usuaries por igual, así que les pedimos tengan cuidado con la manera con la que se abordan estos tópicos en el dash ya que se trata de un espacio compartido y pedirles, por favor, que no hagan caso omiso a la lista de triggers que se encuentra actualizada para que puedan hacer uso correcto de cada etiqueta. 
⦾ La selectividad, rol burbuja o parecidos permanecen estrictamente prohibidos. De sentirse afectade por alguna de estas situaciones, por favor siéntanse libres de acercarse a la administración.
⦾ Para las personas que aun no lo han deshabilitado, les recordamos  que sus buzones deben de permanecer cerrados para los  mensajes anónimos en todo momento y hasta nuevo aviso.
⦾ Durante esta actividad, no se permitirán los privados ni los flashbacks.
⦾ Por último y no menos importante, la actividad tendrá una duración de 8 días. El fin de la actividad en su totalidad será el día 30 de ENERO a las 16 hs GMT-6, mismo horario en el que se publicará la siguiente.
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olympusgloryrpg · 8 months
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En Olympus Glory nos manejamos por templos. Puede que, con todos los motivos del mundo, te preguntes de qué se tratan; a continuación, te explicaremos un poco sobre los templos, su funcionamiento y la copa de templos. 
¿Qué son los templos? - + I N F O
Los templos serán tu hogar durante tu estadía en Olympus Glory. Un espacio con almas afines, donde podrás participar de diversas actividades exclusivas de cada templo y competir en la copa de templos. No solo eso, sino que estos espacios tienen una función más importante en particular: asignarte un regente.
Khaos: En el Templo de Khaos, la vida se celebra en su máxima expresión. Nos esforzamos por encontrar la belleza en cada día, explorar nuevas ideas y experimentar el mundo con una mirada apasionada. La creatividad es el motor que impulsa nuestras vidas. Aquí, se fomenta la expresión artística, la innovación y la solución de problemas creativos.
Isonomía: Los miembros este templo son amantes de la justicia y la igualdad, definidos mayoritariamente por su inteligencia, son personas racionales, rectas e íntegras que no dudan en resolver los conflictos de  la manera más equilibrada posible. Sus narraciones son limpias, ordenadas y al mismo tiempo poéticas. Tienen un honor sobresaliente y suelen representar la innovación.
Khatharsis: Los sacerdotes y sacerdotisas de este templo son reflexivos por naturaleza, su creatividad y curiosidad parece no tener límites. Existencialistas, ellos se guían bajo el principio de que nada es absoluto, lo cuestionan todo y no tienen miedo de expresar sus pensamientos así como de escuchar los de los demás, su curiosidad es infinita al igual que su capacidad de amar.
¿Qué es un regente?
Es, en palabras simples, un moderador. Cada templo posee uno: Apolo para Katharsis, Artemisa para Khaos y Némesis para Isonomía. Al elegir un templo serás encomendado a las manos de uno de estos regentes, quien será con el que te deberás comunicar para pedir aprobación para abrir temas, cerrar temas, dar por finalizado o pedir pausa de roles, resolver dudas y conflictos, además de dejar sugerencias. Es decir, para cualquier actividad que desees realizar, el regente será tu guía y ayuda. 
¿Quiere esto decir que no podrás comunicarte con otro regente? ¡Para nada! Somos todos accesibles y en caso de que uno se ausente se dará un aviso para que otro cubra su lugar de momento, sin mencionar que también pueden comunicarse con nosotros a nivel personal. 
Copa de los templos
Por último, les explicaremos que es la copa de los templos. 
Se trata del concurso que se lleva a cabo durante el correr del año, en el que los participantes acumulan dracmas a través de distintas actividades; estas dracmas se van sumando al puntaje de su templo en el tablón de templos. El conteo se detiene el 31 de diciembre a las 23:59 (hora de ARG-URU), donde el templo ganador es anunciado.
 ¿Qué gana el templo ganador? 
Primeramente, la gloria. El foro será pintado del color representativo del templo ganador de dicho año y, sus participantes, recibirán diversos premios que podrán exhibir en su firma y/o perfil. Véase: stamps, banners. 
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elsareyblog · 10 months
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siempre que salgo voy con la mentalidad para intentar disfrutar y acoplarme a los demás para pasarla bien
pero siempre, también, termino reafirmándome en la idea de que los demás son muy distintos a mí y yo muy distinta a los demás
quiero decir, sé que mucha gente, quizás la mayoría, tiene problemas en su salud mental (depresión, ansiedad, o trastornos más complejos). pero todavía no he encontrado a alguien que le pase lo mismo que a mí
no me adapto bien, no sé fingir algo que no soy y me gustaría poder serlo sin sentir que estoy desencajando mucho y que los demás se están dando cuenta
tomo alcohol con los demás y todos terminan preguntándome "estas bien? segura?" y yo estoy bien, simplemente no entienden que no necesito estar hablando y bailando toooodo el tiempo, que me gusta observar, abstraerme, estar tranquila... así disfruto yo, por lo menos con la gente que conozco en este momento
tal vez si conociera a otras personas con las que tuviera completa confianza podría estar como ellos. pero no pasa así porque no pienso como ellos, no hablo como ellos, no soy como ellos. (me he vinculado con personas muy diversas y siempre me pasa lo mismo, así que no sé...)
lo intento, pero no se puede...
y, dios, no quiero cambiarme, no quiero cambiar la forma en la que soy por los demás. soy rara, lo sé, pero me gusta cómo soy realmente. las veces que me disgusto a mí misma en ese aspecto, es porque los demás provocan que sienta eso por mí con sus comentarios, burlas o críticas.
soy selene, una chica con un acento raro, fruto de una mezcla de varios acentos. quienes me escuchan hablar no saben descifrar de dónde carajos soy. por fuera, bromeo como un hombre (algo que desentona y da un aire muy diferente de lo que soy - los hombres me ven como un amigo más y eso es muy molesto), por dentro siento como una mujer muy sensible (tiene sentido?). parezco distante, seria, antipática; pero esa es la capa más superficial. por eso no soy una chica que destaque entre las demás, no me robo las miradas del salón como otras chicas que he visto. me fundo con el fondo, y está bien así, sólo que me gustaría que una persona - con eso estoy feliz - en ese salón volteara y viera lo que puedo brillar en silencio. pero hasta ahora nadie lo ha podido hacer del todo. soy frágil, como el cristal y el mundo parece notarlo. betty la fea, friends, los simuladores, etc. son mis lugares seguros, en conjunto con mis 5 gatos y mi perrita de 20kg. me gusta hacer siempre las cosas de la misma forma. si me das un poco de cariño y me sienta bien, no te suelto más. a menos de que presienta que me vas a hacer daño. me gusta hacer regalos, me gusta ver el rostro de la gente cuando se los doy. tengo apego desorganizado y varias historias de abuso que fueron cambiando lo que podría haber sido por lo que soy ahora. no encajo ni en mi propia familia y hace mucho que me hace falta un buen abrazo.
eso soy en, relativamente, pocas palabras . y me gustaría que me dejaran disfrutarlo porque no puedo y no voy a ser de otra manera.
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fotosdebuenosaires · 2 years
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La Ciudad de Buenos Aires no se caracteriza por ser una ciudad de rascacielos, los tiene por supuesto, pero en los 48 barrios porteños predominan las construcciones bajas o que no superan los 20 pisos, muy lejos de una treintena de ciudades en el mundo donde es al revés. . Ahora bien ¡BUENOS AIRES INVITA A MIRAR HACIA ARRIBA! Sí, por supuesto, porque su Arquitectura es tan diversa y magnífica que apenas con alzar la mirada encontramos 10 postales como estas 👇👇👇👇 . . En San Nicolás, San Telmo, Palermo, Balvanera o Colegiales hay un mundo por descubrir. . No se pierdan mañana una publicación que completa a esta "Balcones de Buenos Aires" . . 📷: @ferraribsas . #argentina #buenosaires #likebuenosaires #paisajes_argentinos #argentina_illife #loves_united_argentina #asi_es_argentina #buenosairesoftheday #total_argentina #loves_argentina_ #turismoargentina #loves_united_southamerica #2xbuenosaires #buenosairesve #great_captures_argentina #loves_buenosaires #ig_argentina #conocer_argentina #ig_buenosaires #UrbanosAires #vivabaires #mifotoenargentina #loves_united_america #argentina_paraelmundo #instantes_fotograficos #igerbsas #mimiradaporteña #visualartnc (en Ciudad Autónoma de Buenos Aires) https://www.instagram.com/p/Cifj-uMO5Q8/?igshid=NGJjMDIxMWI=
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belencha77 · 6 months
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CAPITULO 05. NOCHE ESPECIAL
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Luego de recibir la ayuda de Anita con el maquillaje, era el momento de encontrarme con Maxwell. Salí con calma por el corredor, tratando de recordar la ruta hacia las gradas principales. Al localizarlas, bajé rápidamente y noté que en la parte inferior ya se encontraba Maxwell, luciendo un impresionante traje negro con detalles de rosas rojas y una máscara dorada que cubría solo uno de sus ojos.
|| ¡Wow! Ri... ¿Riley? ¿Eres tú? || Preguntó, con la boca abierta, incapaz de apartar la vista de mí. Cuando me acerqué y me detuve frente a él, hice una pequeña reverencia || ¡Te ves increíble, mi flor! ¡Liam no podrá apartar los ojos de ti! Y eso es precisamente lo que queremos. Dime, ¿cómo te sientes? ||
|| Honestamente, un poco nerviosa por ver a Liam. ¿Y si no está contento de que haya venido hasta aquí? ||
|| Riley, conozco a Liam desde que éramos niños, y nunca lo había visto mirar a nadie como te miraba a ti. Estará encantado, lo prometo || Mi sonrisa se ensanchó, deseando sinceramente que Maxwell tuviera razón. || ¿Preparada para esto? ||
|| Más que nunca || Respondí con una sonrisa firme.
**
Maxwell me condujo con gracia hasta las majestuosas puertas del amplio salón. La ansiedad creció en mí al observar cómo se abrían. Inclinándose, Maxwell susurró en mi oído:
|| Dado que careces de un título y la Casa Beaumont te respalda, técnicamente podrías ser considerada una Dama. Lady Riley... Uhh... || De repente, se detuvo, fijando su mirada en la mía. || Por cierto, ¿cuál es tu apellido? ||
|| Brown… Soy Riley Marie Brown ||
|| Perfecto... Olvidé preguntarte eso... Muy bien, entonces, cuando sea tu turno, dile al heraldo que eres "Lady Riley Brown de la Casa Beaumont" ||
Cuando las puertas del espléndido salón de baile se abrieron, Maxwell y yo hicimos nuestra entrada con cautela. Me agarraba a él como si mi existencia dependiera de ello, mientras todos parecían observarnos en un silencio expectante.
|| LORD MAXWELL BEAUMONT || anunció el heraldo, volviendo luego su mirada hacia mí, esperando mi presentación. Le indiqué cómo debía ser anunciada, y él asintió con la cabeza: || LADY RILEY BROWN DE LA CASA BEAUMONT || pronunció y junto con Maxwell comenzamos a avanzar hacia el salón.
Mi corazón latía con una intensidad abrumadora, mezclando diversas emociones. El lugar era tan magnífico como lo había imaginado. Muchas miradas estaban fijas en mí, pero, a pesar de mi búsqueda ansiosa, no pude encontrar a Liam entre la multitud. De repente, Maxwell percibió mi inquietud.
|| Tranquila, pronto lo verás... Aún no ha llegado. Pero dime, ¿qué opinas? || preguntó Maxwell.
|| Es como un sueño hecho realidad, honestamente || le confesé, dejando que mis ojos reflejaran mi asombro. Maxwell, lleno de calma, me dijo:
|| Me alegro de que lo sientas así. Mira, pequeña flor, necesito hablar con Bertrand por un momento. ¿Te sentirás cómoda sola? Solo... intégrate || guiñó su ojo antes de perderse entre la multitud. "Está bien, lo haré", me dije a mí misma. Observé el salón en busca de alguien conocido y noté a Drake, el gruñón mejor amigo del príncipe, parado en un rincón. Me dirigí hacia él, y mientras lo hacía, asintió con la cabeza y realizó una pequeña venia, como si no reconociera quién era.
|| Buenas noches, mi Lady || saludó con cortesía.
|| Vaya, vaya, ¿así que tienes modales? || le solté en tono sarcástico.
|| ¿…Riley? ¿Eres tú? || contestó, visiblemente desconcertado, recorriéndome con la mirada de arriba a abajo.
|| Sí, soy la misma... ¿No me reconociste?... ||
|| No es eso... simplemente me tomaste por sorpresa. Además, luces diferente a la primera vez que te vi || hizo una pausa, tocando nerviosamente la parte posterior de su cuello, hasta que finalmente soltó || Te ves... te ves muy bien esta noche || Asentí con una sonrisa. No esperaba que los cumplidos fueran el fuerte de Drake.
|| ¿Drake? || exclamé sorprendida || ¿Fue eso... un cumplido? ||
|| No... en absoluto. No te hagas ilusiones ni permitas que se te suba a la cabeza ||
|| Está bien, pero supongo que es una buena señal que no me reconocieras de inmediato. Tal vez tenga la oportunidad de encajar sin problemas ||
|| No te vuelvas demasiado engreída solo porque puedas adaptarte a la etiqueta. Aquí, los forasteros no son precisamente bien recibidos, especialmente alguien que está aquí por el príncipe. La alta sociedad no te considerará uno de los suyos solo por participar en estas elegantes festividades. Recuerda que eres una plebeya, y aunque puedas aparentar, no garantiza que serás bienvenida. ¿Lo comprendes? ||
|| Vaya, Drake, no puedo creer que estés aquí, desplegando todo ese encanto tuyo || Rodé los ojos ante su comentario, y Drake soltó una risa irónica.
|| En comparación con la mayoría aquí, soy tu mejor amigo ||
|| Con esos amigos, ¿quién necesita enemigos, ¿verdad? || Le dije y esbozó una sonrisa ligera || Pero mira, comprendo que tengas tus reservas acerca de la gente de aquí, ya que los conoces mejor que yo. Sin embargo, no es necesario que me infundas tanto miedo solo por estar aquí ||
|| No estoy siendo un idiota, solo intento ayudar || Y solté una pequeña risa sin querer.
|| Vaya, Drake, qué manera tan peculiar de ayudar, ¿no es así? ||
|| Soy brutalmente honesto, eso es todo. Lo que me hace difícil soportar a los ingenuos como tú ||
|| No me considero ingenua... así que más te vale no llamarme así || Crucé los brazos, enfrentándolo con la mirada.
|| Vaya, vaya... parece que a la forastera le gusta un buen desafío. ¿Sabes? Eso podría llevarte lejos, si tienes suerte, claro. Aunque no te hagas ilusiones, no te darán la bienvenida con los brazos abiertos ||
|| ¿De verdad? Hasta ahora todos los que he conocido han sido muy amables y acogedores || encogí los hombros mientras lo miraba || Bueno, excepto tú, claro ||
|| Puede que parezca así, pero todo es parte de una fachada. Actúan de maravilla. Estos nobles no son tus amigos y nunca lo serán. Como te mencioné, eres una forastera y ahora, además, competencia; por ende, te conviertes en su enemiga. Créeme, no te desean aquí ||
|| Drake, ¿cómo puedes expresar cosas tan negativas? ¿No tienes amigos nobles también? Maxwell parece pensar lo contrario; él te considera su amigo, ¿no? ||
|| Mi lealtad se limita a Liam; no estoy aquí por ningún otro motivo. Maxwell no es precisamente mi amigo. Créeme, no conoces a ese tipo como yo; toda su familia es un teatro. No tienes la oportunidad de que te orienten en lo que viene. Están haciéndote perder el tiempo, y ellos también están perdiéndolo, al igual que Liam || dijo, cargado de rencor y amargura. Al escuchar sus palabras, sentí como si me hubieran dado un golpe en el estómago. Drake puede ser muy despiadado.
|| Bien, aprecio tu franqueza, Drake. Pero lo que no acepto es que hables así de Maxwell. Puede que no sea tu amigo, pero eso no te da derecho a expresar esas cosas ||
|| Como mencioné, no lo conoces lo suficiente. Solo estoy siendo honesto acerca de la realidad. Si no puedes manejar escuchar esas cosas, entonces quizás no aguantes mucho tiempo aquí ||
|| Drake, no deseo seguir escuchando tu amargura. Que tengas una buena noche || Giré sobre mis propios pies para alejarme de él, pero al hacerlo, casi choco con una encantadora pelirroja que llevaba una máscara de pavo real y de repente se acercó.
|| Vaya, vaya, miren quién está aquí. ¿No deberías estar en el granero o ahogando tus penas en una botella de whisky, plebeyo? || Se burló de Drake, de esto es lo que debe haber estado hablando Maxwell.
|| Olivia, siempre es un placer verte || Con renuencia, Drake asintió con la cabeza, claramente esquivando la burla.
|| Drake, espero que no te importe, pero insisto en robarte a este hermoso ángel || Exclamó la pelirroja, a lo que Drake levantó las manos inmediatamente.
|| Por favor, hazlo… Me haces un favor || Respondió Drake. Puse los ojos en blanco, contenta de seguir a la pelirroja lejos de él mientras unía mi brazo con el suyo y nos alejábamos.
|| ¡Gracias por la ayuda! ¡Me has salvado! || Le expresé mi agradecimiento mientras ella me sonreía.
|| No hay problema, cariño. Parecía que estabas en apuros y necesitabas ayuda. Soy Lady Olivia Vanderwall Nevraskis, Duquesa de Lythikos || se presentó con formalidad || ¿Eres tú Lady Riley Brown de la Casa Beaumont? Pensé que conocía a todos en la corte, pero tu nombre no me suena. No pensé que fueras parte de los Beaumont ||
|| Oh, eso es porque no soy de la corte ni soy noble… Soy de Nueva York. Acabo de llegar a Cordonia, y Maxwell Beaumont, junto con su hermano, me están patrocinando || le expliqué con una sonrisa cortés.
|| Mmmm, ya veo. Qué bien, entonces, como eres nueva en la corte, permíteme darte un pequeño consejo. Cuando te presenten ante el Rey, debes besar sus pies al hacer la reverencia || Me aconsejó con amabilidad, pero sinceramente, no creo ni una sola palabra de lo que acaba de decir. No es que sepa mucho de la nobleza, pero he escuchado algunas costumbres inusuales y esta no creo que sea una de ellas. La miré atentamente para que continuara hablando || Esa es una costumbre muy importante en Cordonia, así mostrarás profundo respeto y reverencia hacia la Monarquía. Eres afortunada de que te haya advertido, de lo contrario, harías el ridículo frente a todos ||
|| Suena un tanto peculiar, pero agradezco tu consejo, Olivia || Sin embargo, antes de que pudiera terminar mis palabras, divisé a lo lejos a Maxwell corriendo hacia mí || Oh, mira... Ahí está Maxwell. Si me disculpas || Realicé una pequeña reverencia con la cabeza y me alejé de Olivia, interiormente agradecida de que Maxwell hubiera aparecido.
|| ¡Riley! Te estuve buscando por todos lados... El príncipe Liam ya está aquí... ¿Lista para verlo otra vez? || Me dijo y de repente, mi corazón dio un vuelco de emoción solo con la mención de su nombre. Miré al otro lado del salón y allí estaba él, imponente como siempre, vestido con un esmoquin negro y una máscara plateada que cubría sus ojos. Dirigía sonrisas a todos, mientras echaba un rápido vistazo a la habitación. Su presencia irradiaba calidez; incluso yo podía sentirlo.
Estaba junto a su padre, pero parecían ser mundos aparte. Sí, se veían aparentemente similares, pero el rey parecía bastante... distante. Transmitía una seriedad y no tenía el brillo en sus ojos que caracterizaba a Liam. Liam tiene un magnetismo innegable. Los nervios me invadieron. Me volví hacia Maxwell, llena de ansiedad y nervios.
|| Maxwell, estoy tan nerviosa ||
|| Tranquilízate, mi querida flor, todo saldrá a la perfección || Suspiré al escuchar las reconfortantes palabras de Maxwell y ajusté los pliegues de mi vestido. Volví la mirada hacia Maxwell, quien me dedicó una sonrisa cálida || Fantástico, parece que ya están preparados para recibirte. En primer lugar, debemos presentarte al Rey Constantino. Necesitas causar una gran impresión para que te considere digna de su hijo. Luego, llegará el momento crucial de hablar con Liam ||
A pesar de que los nervios seguían presentes, las palabras y la confianza que Maxwell depositaba en mí me brindaban calma, disipando parte de la ansiedad. Recordé el peculiar consejo de Olivia sobre besar los zapatos del Rey, pero decidí dejar de lado esa sugerencia. Caminamos juntos hacia donde se encontraba el Rey, sentado en su trono. Maxwell aclaró la garganta para llamar la atención del Rey, quien nos miró y le dedicó una cálida sonrisa.
|| Su Majestad Real || Maxwell hizo una pequeña reverencia y, al incorporarse, colocó su mano en la parte baja de mi espalda || Permítame presentarle a Lady Riley Brown, de la Casa Beaumont ||
|| Por supuesto || Exclamó el Rey, levantándose de su trono para mirarme con gran expectación. Incliné mi cuerpo hacia adelante y realicé una pequeña reverencia con la cabeza, siguiendo el ejemplo de Maxwell.
|| Su Majestad || Cuando me enderecé, él aún mantenía la misma sonrisa en su rostro || Un placer conocerlo ||
|| Encantado de conocerla también. Es un placer ver a la aspirante que la casa de Lord Maxwell ha escogido, y si se me permite decirlo, ¡usted es extraordinaria! Ciertamente, es la dama más hermosa que he visto esta noche, y seguro que hay varias bellezas con nosotros, así que eso es decir mucho || Dijo el Rey, sonriendo cálidamente entre Maxwell y yo.
|| Gracias, su Majestad. Usted es demasiado amable || Le devolví la sonrisa mientras me enderezaba.
|| Espero que puedas disfrutar el tiempo aquí en Cordonia, siéntete como en casa || Asintió el Rey.
|| Gracias nuevamente, Su Majestad || Respondió Maxwell mientras me conducía hacia Liam.
|| Vaya, el Rey parece agradable || Exclamó.
|| Claramente está deslumbrado por ti, mi flor, como lo estaría cualquier hombre con ojos || Me dijo Maxwell || Pero sí, el Rey es una persona agradable. Es mucho más fácil de impresionar que la Reina Regina. Ahí es donde tenemos nuestro trabajo por delante || Genial… Sin presiones, exclamé dentro de mí || Pero no te preocupes || Me dijo dándome unas palmaditas en el hombro para animarme, aunque sinceramente, creo que logré una entrada respetuosa ante el Rey || Eso no es algo de lo que debamos preocuparnos esta noche ||
**
Avanzamos juntos hacia la fila donde las demás chicas esperaban para hablar con el Príncipe. Mientras aguardábamos nuestro turno, Maxwell y yo compartíamos risas y conversaciones animadas. La actitud positiva de Maxwell siempre lograba aliviar mis nervios. Aunque solo llevábamos unos pocos días de conocernos, su presencia ya era reconfortante.
Poco a poco se acercaba el momento en que estaría frente a Liam. Mi corazón latía con fuerza, y la ansiedad por volver a hablar con él aumentaba. Maxwell, con su característico tono bromista, me animó antes de enfrentar mi oportunidad con Liam.
|| Muy bien mi Flor ponte fuerte. Ha llegado tu gran momento. Esta es tu oportunidad con Liam, ¡Ve por tu príncipe, tigresa! || dijo golpeando suavemente mi hombro.
Me encaminé hacia Liam con una mezcla de emociones. Ahora sola, me dirigí hacia él con una avalancha de sensaciones. Estaba a solo unos metros de distancia, observándolo hablar con otra dama. Vestía un traje plomo y una máscara plateada que realzaba sus hermosos ojos azules. Recordé lo atractivo que era y cómo su colonia embriagadora resaltaba en el ambiente.
La dama se retiró, y aproveché el momento para respirar profundamente. Liam giró su atención hacia mí, mostrando sorpresa y, al mismo tiempo, complacencia. Una gran sonrisa se formó en su rostro, y supe que este encuentro sería especial.
<<<Punto de Vista de Liam>>>
|| Buenas noches, Su Alteza || saludó la mujer que capturó mi atención durante la velada. Realizando una ligera reverencia, se detuvo frente a mí y me dedicó la más cálida de las sonrisas.
|| Buenas noches, mi Lady. ¿Eres acaso el hermoso ángel que vi en el salón hace un rato? Esperaba volver a verte || Sin quererlo, percibí que mis mejillas adquirían un tono rosado claro.
|| ¿Así? ¿Entonces he llamado tu atención? || me respondió. ¿De dónde conocía a esta mujer? me pregunté a mí mismo.
|| ¿Cómo evitarlo? Eres realmente hermosa || Tomé su mano y la llevé a mis labios, depositando un suave beso en su dorso.
|| Es muy amable, Su Alteza || A pesar de llevar un antifaz, noté cómo sus mejillas se sonrojaron cuando mis labios rozaron el dorso de su mano. Luego, tomé una de sus manos, pero al sentirla, algo en ellas captó mi atención. No sé por qué, de repente, pensé nuevamente en Riley || ¿Hay algo malo con mi mano? || Me pregunto curiosa.
|| En absoluto, es simplemente que tu mano... se siente tan... familiar || Hice una pausa y luego me sumergí en la mirada de esta misteriosa dama, cuyos ojos verdes eran casi idénticos a los de Riley || Tus ojos... Me recuerdan a alguien. Pero no puedes ser esa persona, porque ella está muy lejos de aquí ||
|| ¿Muy lejos? ¿Puedo preguntar quién es? || me dijo, inclinando su cabeza ligeramente. De pronto, la tristeza se apoderó de mí ¿Por qué no puedo dejar de pensar en Riley? Reacciona, Liam, debes empezar a conocer a todas las damas.
|| No importa, perdóname. No es apropiado decir esas cosas... || Negué con la cabeza rápidamente y sentí de repente la necesidad de conocer a esta dama || ¿Puedo preguntarte tu nombre? ||
|| ¿Estás seguro de que aún no sabes mi nombre? || exclamó, dejándome sumamente confundido.
|| Más que seguro de que no sé tu nombre, ya que definitivamente recordaría haber conocido a una dama tan encantadora como tú. Tu presencia me desconcierta. Dime, ¿quién eres, misteriosa mujer? || insistí para poder conocer su nombre.
|| Para darte una pista, ya nos hemos cruzado una vez antes || Me dijo, y cada vez sus respuestas me dejaban perplejo. No recuerdo haberla visto nunca.
|| Mmmm, no lo creo. Estoy seguro de que te recordaría ||
|| Entonces creo que esta máscara está haciendo su trabajo ||
|| Seguro que sí, pero… ¿podrías darme otra pista? || Volví a preguntar, lleno de curiosidad.
|| Estabas rodeado por hombres || Me dijo sonriendo, sacándome una risa repentina y quitándome la seriedad ante su pequeño juego.
|| Esa no es una gran pista || le respondí con una risa juguetona.
|| Entonces, permíteme compartir contigo una historia que tal vez desencadene un recuerdo || dijo con sinceridad.
|| Sí, por favor, hazlo || dije de inmediato, incapaz de ocultar mi intriga.
|| Muy bien… Érase una vez, no hace mucho... que conocí a alguien y sentí una atracción que nunca antes había experimentado. Creo que fue mutuo, pero no pasamos mucho tiempo juntos, aunque ese tiempo fue memorable || hizo una pausa y noté que me admiraba por lo atento que estaba a sus palabras. De repente, su voz cambió || Nos besamos frente a la Estatua de la Libertad y frente a mi edificio || Mis ojos se agrandaron de emoción.
|| ¡¿RILEY?! || exclamé, y Riley sonrió alegremente, asintiendo con la cabeza. Sin pensar en lo que dirían los demás, la atraje en un gran abrazo. Luego recordé dónde demonios me encontraba, así que retrocedí || ¡No puedo creer que seas tú! Recordaba el tacto de tus manos y tus ojos verdes son inconfundibles. No puedo creer que estés aquí ||
|| Sin duda, es una sorpresa maravillosa, una de las mejores. No sabes cuánto te he tenido en mi mente. En lo más profundo de mi corazón, esperaba que volvieras a cruzar mi camino, aunque me parecía improbable. Pero ahora que estás aquí, estoy feliz de que así sea. ¿Puedo preguntarte algo? ¿Cómo llegaste a Cordonia? ¿Cuál es la razón de tu presencia aquí? ||
|| He venido para competir por tu mano. Maxwell y su hermano me están patrocinando. Fueron ellos quienes me trajeron hasta aquí para unirme al grupo de aspirantes ||
|| ¿En verdad viniste hasta aquí... por mí? ||
|| ¿Quién sabe? Si crees que es extraño o piensas que soy una especie de bicho raro por venir, entonces no... Estoy solo bromeando y no estoy realmente aquí... Soy solo un producto de tu imaginación || Dijo en tono juguetón, provocando una risa sincera de mi parte mientras le apretaba suavemente las manos.
|| ¿Y si te digo que me parece asombroso e increíble... y que estoy más que feliz de que estés aquí? ||
|| Bueno, pues entonces… hablaba muy en serio… Vine todo este camino solo por ti. Liam, creo que conocerte no fue un accidente. No sé si solo fui yo, pero siento que tuvimos una conexión y valía la pena seguirla. Quiero ver hacia dónde nos lleva. Aunque no sé si estés interesado ||
|| Por supuesto que estoy interesado en ver qué pasa, Riley || Me acerqué a su oído para susurrarle || Como te dije, no he podido dejar de pensar en ti. Nunca imaginé que volvería a verte... así que esta es la mejor sorpresa || Un suspiro de alivio escapó de sus labios. La conexión que sentía con ella me envolvía, y sinceramente, deseaba que este momento no llegara a su fin. Si tan solo estuviéramos solos en este salón, sin la distancia que nos separaba. Comencé a acercarme más a Riley, pero Sebastián aclaró su garganta, recordándome dónde me encontraba. Lentamente solté su mano, y un suspiro de pesar salió de mí || Riley… Desafortunadamente, las cosas son distintas aquí que cuando estábamos en Nueva York. No tendremos la misma libertad para seguir nuestros deseos y anhelos. Estas circunstancias no solo me están dando a mí la oportunidad de conocer a las aspirantes, sino también a mis padres, a la Corte Real y al pueblo de Cordonia. Todos quieren conocer a la futura Reina. De ahora en adelante, todos los ojos estarán puestos en ti. Todos nos observarán para ver cómo actúas. En cierto modo, no soy el único que se casa con la nueva reina, sino todo el país… He estado preparándome toda mi vida para esto, así que sé los sacrificios que tendré que hacer ||
|| Lo entiendo || asintió lentamente con la cabeza.
|| Si decides quedarte, sería algo maravilloso. Pero quiero que comprendas el costo y los desafíos que enfrentarás. Todos te estarán observando: el Consejo Real, la prensa, mis padres, el público; todos querrán ver cómo te desempeñas como reina. ¿Estás segura de querer quedarte? || Le expresé, anhelando en lo más profundo que tomara esa decisión. Solo esta vez, desearía no tener que seguir las reglas. Ella me miró y me regaló una sincera sonrisa.
|| Claro que me quedaré, Liam. Haré todo lo posible para demostrarles a todos lo capaz que soy. Sé que será un desafío, pero estoy segura de poder manejarlo. No te preocupes, tengo la confianza de que puedo hacerlo || Me dijo y una gran sonrisa de alivio se dibujó en mi rostro.
|| Sé que estarás lista para este desafío, al igual que sé que encantarás a todos de la misma manera en que me encantaste a mí. Desafortunadamente, este no es el mejor lugar para hablar; solo tenemos unos pocos minutos antes de que llegue la otra dama ||
|| Ha sido un tiempo maravilloso. Me llena de alegría verte tan feliz de encontrarme aquí ||
|| Más que feliz, Riley. Estoy emocionado, encantado... Ahora esperaré con ansias cada evento solo para poder verte. Espero que no lamentes haber venido || Me relajé un poco y me incliné hacia ella, pero la siguiente dama se acercó. Rápidamente volví a tomar mi postura anterior. Quisiera abrazarla y hablar más con ella, pero debo controlar mis impulsos || Cómo desearía tener más tiempo para poder conversar contigo, pero parece que nuestro tiempo se ha agotado. Espero verte de nuevo esta noche, si es que guardas un baile para mí ||
|| ¿Cómo podría negarle un baile al príncipe? || me dijo riendo. Tomé suavemente su mano y deposité un beso sobre ella.
|| Hasta entonces, mi Lady || le respondí, aunque sentí un peso en el corazón al notar que Maxwell se acercaba y la alejaba de mí. A pesar de no querer apartar mi vista de ella, me vi obligado a hablar con otra de las damas.
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viridianwins-a · 6 months
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Su carita le tapa del sol, aunque el propósito de Crosseyra es simplemente llamar su atención. Primavera es la época en la cual le saca a pasear más seguido: El calor no es abrumador, corren brisas frescas a media tarde y los capullos de Pardis Dhyai no tardan en florecer. Se trata de la temporada más amigable para caracteres como el de Alhaitham.
—Llegó una gran novedad a la venta en la ciudad —dice, echándole los brazos sobre los hombros, interrumpiendo su lectura—. Pociones, pociones de alquimia. ¿Sabías que Mondstadt ha estado experimentando con ellas hace años? Resulta que pusieron sus frutos en venta al público hace poco, y nada más llegaron a Sumeru.
Esconde las manos tras la espalda, echándose hacia atrás, sentándose sobre las rodillas en el hierba.
—Te conseguí una de regalo, pero tienes que adivinar de qué es —canturrea, ambas cejas alzadas—. Tu única pista: Es genuinamente un complemento para lo que más te gusta hacer.
unprompted. @vygiler
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Asomándose por detrás de amplios mechones de cabello gris, está su mirada afilada, genuinamente intrigada, yendo a corroborar que la fuente de la sombra que se le cierne de la nada a mitad de lectura y, por ende, a mitad de las palabras es producto de algo ( o más bien, de alguien ) que no le defrauda; que, incluso, le complace ( volver a ver ).
—Suena familiar. — Es todo cuanto Alhaitham dice, meditando, por un instante, entre sus brazos. —Si no me equivoco, hay una comerciante ambulante ahora mismo en la ciudad. —, un objeto plano, de hermosos remates dorados, deslizándose entre las páginas y haciéndole de señalador mientras habla. —Emplea diversas técnicas de mercado y aspira obtener un sello de aprobación de la Akademiya.
» ...Inspeccionar pociones no formaba parte de mi descripción laboral, la última vez que revisé, debo decir.
Aunque, si realmente debe de empezar por algún lado, cree que le da gusto que sea a través de un regalo. —¿Qué me conseguiste?— Alhaitham pregunta sin esperar respuesta. —...Tu pista puede no ser no tan útil como piensas.
» No hago nada que me disguste. — Deduce que es la forma en que ella lo presenta que despierta su curiosidad con efectividad; la que le tilda la comisura de la boca, hacia arriba, mientras no le quita los ojos de encima. —...Creo que si tuviera la certeza de que tú también sacarías algún provecho de ella, tendría una respuesta más sólida de la que tengo ahora.
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liriosimplescos · 1 year
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Ella.
En mi jardín han florecido
rosas, margaritas, girasoles,
dientes de león y flores de
todos los colores.
Porque en mi corazón vive un amor
sincero, dulce, intenso,
de aquellos que se han perdido
con el tiempo.
Porque la magia llegó a mis adentros,
debido a que ella desde que enamoró,
trajo consigo color a mi vida,
trajo un nuevo amanecer
trajo el trinar de las aves a mi despertar
trajo cariño a mis días
y cuidado a mi corazón.
Con ella, la vida se ha vuelto sublimemente bella
los días son apacibles como el viento que mece las copas de los arboles
el tiempo marcha lento, porque los minutos a su lado son sempiternos
y mi corazón permanece acogido, rodeado de dulzura y de su sonrisa risueña
todo es gracias a ella.
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Y podría seguir escribiendo, componiendo, pensando e inspirándome con solo verla a los ojos, con tan solo contemplarla en silencio.
Podría rodearla de besos y flores, de caricias y palabras que conmuevan a aquel dulce corazón que lleva dentro.
En una fecha como hoy, un treinta de abril a las cuatro de la madrugada con seis minutos nuestros caminos se unieron, nos tomamos de la mano embarcándonos así en el adorable laberinto del amor.
Aquella madrugada, cuando confesamos nuestro sentir, no podía creer lo que estaba sucediendo. Extraño lo sé, sentí algo inexplicable cuando supe que mi sentir era recíproco y la alegría me embargo en aquel momento, luego de mucho mi corazón se sentía acogido por una ola de sentimientos enternecedores que me acompañaron y acompañan hasta este día en el cual se cumplen cuatro meses desde que nuestras vidas se enlazaron.
Puedo decir con firmeza que a su lado las horas pasan lentas, los minutos y segundos no se sienten porque cada día junto a usted es semejante a un sueño de aquellos de los cuales nunca se quiere despertar.
Aún recuerdo el primer beso que nos dimos, sinceramente no podía soportar un día más sin probar la dulzura de su boca, pero aquel dulzor rebosa en todo su ser, en todo aquello que la conforma.
Nunca había vivido un amor tan sincero y genuino como el que compartimos, nunca había sentido la dicha de reír, sonreír, besar y llorar sin sentir pesar alguno en mi corazón. Querida mía, mi amor, dichos esquemas se rompieron cuando llegó a mi vida, trajo la magia en su ser y nunca dejaré de darle las gracias por haber puesto su mirada en mí.
La quiero como se quiere a aquellos amores antiguos, entre cartas, poemas, caminatas bajo la lluvia, la quiero para vivir gratos momentos juntos y aventurarnos por nuevos senderos a lo largo de nuestra travesía.
Al escribir estos párrafos me es imposible evitar sonreír y tener ligeramente sonrojadas mis mejillas por el fervoroso e intenso sentir que llevo dentro.
¿Le gustaría acompañarme por este sendero llamado amor por el resto de mis días? Por que, sinceramente, me muero por compartir diversas fechas memorables a su lado.
Es mi sol que invade a mí ser con su calidez, es similar a las flores de primavera, preciosa por donde se la vea, radiante y con una sonrisa jovial que caracteriza a su persona.
Las palabras no me alcanzarán para describir lo que siento por usted. La amo con todo mi corazón, siempre suyo.
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callmeanxietygirl · 2 months
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Sofía Carlota de Mecklemburgo-Strelitz, esposa del rey Jorge III, fue de hecho la primera reina negra de Inglaterra. Nacida en 1744 en Alemania, se convirtió en reina consorte en 1761 cuando se casó con Jorge III. Aunque ha habido debate sobre su herencia racial exacta, algunos historiadores creen que tenía ascendencia africana a través de una rama de la familia real portuguesa. Su linaje se remonta a una noble portuguesa del siglo XIII, Margarita de Castro e Sousa, que se cree que era de ascendencia africana.
Sophia Charlotte era conocida por su inteligencia, gracia y apoyo a las artes. Ella fue madrina de muchos músicos, escritores e intelectuales de su tiempo. Su reinado coincidió con el apogeo del período de la Ilustracion, y era conocida por su interés en la filosofía y la ciencia.
Varios libros exploran su vida y legado, profundizando en su papel como reina consorte y su impacto en la sociedad británica. Un ejemplo notable es "Reina Charlotte: una biografía" de Olwen Hedley, que proporciona una mirada completa a su vida, desde su crianza en Alemania hasta sus años como reina consorte.
La historia de Sophia Charlotte es fascinante, resaltando la diversa y compleja historia de la monarquía británica. Aunque su herencia racial a veces ha sido pasado por alto o minimizado, su reinado como reina consorte dejó un impacto duradero en la sociedad y la cultura británica.
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